jueves, 22 de junio de 2017

RESEÑA: "El alguacil" de Carlos Pérez Casas

El alguacil de Carlos Pérez Casas [Autopublicado]

*Con la colaboración del autor*
SINOPSIS
Ajenos a las sucesiones de reyes y coronas, los vecinos de Lacorvilla prosiguen con sus vidas. Sancho el Negro es un pobre carbonero que malvive como puede y es consciente de que el invierno no solo trae el frío y el hambre, sino también la muerte. Un grupo de bandidos, conocidos como los albares, se ha instalado en las inmediaciones de Lacorvilla y tiene planeado atacar la aldea.

Sancho no comparte el entusiasmo de sus vecinos por unirse al alguacil en una lucha contra los albares: ni cree en la victoria ni en el liderazgo del hombre que ejecutó a su padre. El odio es mutuo, pues hace años que el alguacil busca un modo de expulsar al carbonero del pueblo. A cualquier precio.

En medio de esta lucha por la supervivencia, un caballero misterioso llegará al pueblo proclamando ser un héroe salvador, pero en realidad pretende apropiarse de lo que algunos más aprecian. ¿Qué sucederá cuando descubran sus intenciones? ¿Qué pasa con los albares? ¿Y qué papel jugarán las mujeres de Lacorvilla, dispuestas a no ser ninguneadas?

FICHA TÉCNICA:

Título: El alguacil
Autor: Carlos Pérez Casas
Editorial: Autopublicado
Temática: Histórica
Encuadernación: Kindle
Número de páginas: 238 (aprox.)
ASIN: B01HSPKS2E
Precio: 2,99 € (Otros formatos: Tapa blanda - 10,39 €)

! Para más información, pincha aquí.

RESEÑA:

Cuando el protagonista es irritante, pero...



Hace ya unos cuantos meses, Carlos Pérez Casas, el autor de El alguacil, se puso en contacto conmigo para ofrecerme la lectura de su nueva novela. Y ha sido toda una sorpresa. Ha sido uno de mis últimos libros "de transporte" y debo confesar que no podía evitar desear que el trayecto durara un poquito más para poder seguir leyendo.

El autor nos presenta la historia de Jimeno, el alguacil de Lacorvilla, un hombre del medievo con grandes ínfulas que está tratando de ascender en su posición social y de poder. Este objetivo peligrará con la aparición de un misterioso caballero, que tratará de ayudar a los vecinos con el problema al que se están enfrentando con los albares, un grupo de bandidos despiadados.

El estilo de Carlos Pérez Casas engancha, alternando descripciones minuciosas (y bastante crudas en el caso de las batallas) con la intriga del "qué va a pasar después". El autor incluye numerosos detalles que aportan realismo a la narración y que se agradecen muchísimo. Por ejemplo, me llamó la atención la manera de nombrar los años. El alguacil se sitúa en el año 1134 y los personajes lo nombran como el año "mil y cien y treinta y cuatro". Además, se incluyen refranes coherentes con la época de la que se está hablando, como "dar la misma validez que a la palabra de un converso", para decir que algo no tiene ninguna validez.

Sin embargo, en algunos momentos puntuales, la novela se vuelve excesivamente explicativa, contrastando negativamente con la sutileza exquisita con la que el autor ha abordado la orientación sexual de uno de los personajes.

Por otro lado, en esta novela destacan los cambios de ritmo en la narración y el uso de onomatopeyas a la hora de describir. Es una combinación que funciona especialmente bien a la hora de describir las batallas que tienen lugar en esta novela, como puedes observar en el siguiente ejemplo:
El viento arrastraba el choque del metal contra el metal. Rápido y continuo. Clang-clang. Los brazos se alzaban y bajaban con celeridad. Los espadachines buscaban arrancar vidas. Avanzaban. Retrocedían. Clan-clang. Se agachaban. Giraban. Clang-clang. Avanzaban de nuevo. La lucha a muerte era una danza frenética. No había lugar para pasos en falso. (pos 202)
Otro de los recursos que utiliza Pérez Casas para otorgar ritmo a la narración es la división de frases que, a priori, no tendrían por qué ir divididas por un punto y seguido. De esta manera, también consigue aportar énfasis en determinados momentos. Sin embargo, este recurso se le va de las manos de cuando en cuando (en especial hacia el final), partiendo oraciones que no tiene sentido que vayan por separado, dando lugar a errores de puntuación bastante notorios: "Con los dineros ahorrados había construido aquella taberna que era su único sustento. Dejando que su cuerpo ganara volumen por una vida de inactividad" (pos 572). Las oraciones no se deben dividir así porque sí. De esta manera, lo único que se consigue es que el recurso deje de realizar su función de destacar un momento en concreto y que al lector le resulte cansino.

En contraste, además de unas cuantas intrigas y manipulaciones que te tendrán pegado a las páginas, en El alguacil encontrarás unos personajes con una personalidades muy bien definidas y que, para bien o para mal, no te dejarán indiferente. Sus descripciones son realistas y, en algunos casos, bastante gráficas. Por mencionar alguna, me gustó particularmente la siguiente: "Su gran barriga le acompañó dando botes" (pos 780). No pude evitar visualizar a ese personaje en cuestión mientras caminaba de un lugar a otro de la estancia.

Jimeno, el alguacil, es el centro de esta historia. Se trata de un hombre vanidoso, arrogante y muy pagado de sí mismo. Además, es un metomentodo y no acepta que la edad comienza a correr por su cuerpo. ¡Ah! Y, por supuesto, cuando habla es el ejemplo perfecto de lo que sería un machista de la Edad Media. En definitiva, un personaje al que te dan ganas de arrearle un par de guantazos cada vez que aparece en escena. Y aún así, se puede llegar a "comprender" su frustración cuando llega un personaje que amenaza con desbaratarle todos sus planes. Además, a pesar de no llegar a sentir empatía por él, al ser el protagonista de esta historia ha sido mi impulso para seguir leyendo: quería averiguar si finalmente conseguía salirse con la suya o no.
Solo es una leyenda, hijo mío. Está para enseñarnos una moraleja explicó: si luchas bien nunca tendrás que sufrir la vergüenza de ser rescatado por mujeres (pos 760)
Como contrapunto a este personaje encontrarás a Sancho el Negro, un pobre hombre que lleva el pasado de su padre sobre sus hombros y que es el principal objetivo de la inquina de Jimeno. A pesar de ser un poco ingenuo, es un verdadero maestro en el arte de sobrevivir. Me ha resultado un personaje de lo más interesante.

Thoas y Raphaël son dos personajes que aparecen hacia el 40% de la novela y que serán relevantes para la frustración de Jimeno. No menciono el momento cuando aparecen por capricho, sino porque creo que es relevante para comentar el principal problema que le he visto a la novela: su estructura. Esta no es meramente la historia sobre un pueblo que lucha contra unos bandidos, sino sobre algo más, sobre algo relacionado con el objetivo personal del personaje principal. Por ese motivo, hubiera sido deseable que la aparición de ese objetivo (y su obstáculo inmediato) hubiera ocurrido antes o bien que en la novela hubiera ocurrido algo más. No he podido evitar tener la sensación de que el nudo era demasiado breve para una introducción tan larga. Por otro lado, he echado de menos algún tipo de evolución en el personaje de Jimeno para otorgarle un arco narrativo más rico, aunque entiendo que, tal cual está planteada la novela, es coherente que el personaje sea así. ¿Quizás es entonces un problema de planteamiento?

Arlena es la mujer de Jimeno y creo que ha sido mi personaje favorito de esta novela. Es una mujer fuerte, que a pesar de vivir en la época en la que vive es consciente del trato degradante con el que trata su marido a las mujeres, ella incluida. De hecho, al principio de la novela hay una escena en la que ella es capaz de poner a este hombre en su sitio de una manera que me dio ganas de aplaudir.

Con este personaje se trata en El alguacil el tema de la sumisión de la mujer. En muchos blogs han alabado el monólogo que hace Arlena hacia el final de la novela dirigiéndose a su hijo no nato (ella está embarazada). Por supuesto, no voy a ser quién diga que no está de acuerdo con lo que dice, porque ¿quién en su sano juicio lo diría? De hecho, me resultó un lamento precioso por parte de una mujer enjaulada en una sociedad y en un tiempo que no le permite aspirar a más como mujer. Ahora bien, lo vi algo forzado. Me explico: mientras que el autor ha conseguido ser sutil con diversos temas de la historia, me ha sorprendido bastante que, después de muchísimas páginas sin ninguna referencia al contenido feminista que aparece en este discurso, de pronto te lo incluya de esta manera, "a lo loco". A mí me resultó raro. Me dio la sensación que quedaba como un pegote para paliar todas las barbaridades dichas anteriormente por Jimeno. ¿Quizás el autor temía que se le fuera a tachar de machista si no lo incluía? El alguacil es una novela basada en la Edad Media y, como tal, los valores que se tenían en esa época van a estar presentes. Que uno escriba barbaridades en boca de un personaje no tiene por qué significar que está de acuerdo con ellas. De hecho, lo puede decir para criticarlo precisamente. Qué mejor ejemplo que la canción Love the way you lie. Por lo tanto, no era imprescindible incluirlo. Eso sí, como digo, es un discurso precioso y merece la pena conservarlo. Por lo tanto, lo único que hubiera sido necesario sería haber incluido alguna otra referencia a este tema en las páginas previas para que apareciera de forma más natural.
Y no creas que trabajar los campos es algo que normalmente hacen ellos solos; allí estamos tantas horas como los hombres, con la espalda doblada y las rodillas peladas de trabajar. Y cuando legamos a casa nuestras agotadas manos aún tienen que hacer un último esfuerzo por limpiar, preparar comidas y cuidar de los hijos. (pos 2250)
En esta novela de Carlos Pérez Casas también encontrarás otros temas abordados de una manera muy interesante como la violencia de género (aunque sea anacrónico llamarlo así) o la importancia de que las cosas queden por escrito (varios personajes son conscientes de que las palabras se las lleva el viento).

En algunos momentos de El alguacil aparecen frases sueltas en francés, que carecen de notas al pie con su correspondiente traducción. A no ser que la intención del autor haya sido que el lector que desconoce el idioma esté al nivel de los corvillanos, creo que sería interesante incluirlas.

Y no podía olvidarme de ese final. Si bien te deja con una sensación agridulce, para mí fue el final perfecto. La novela no podía acabar de otra manera si quería ser coherente consigo misma y además el autor te ofrece un giro que, si no te lo veías venir, te resultará muy, muy sorprendente.

En conclusión, El alguacil de Carlos Pérez Casas ha sido todo un descubrimiento. A pesar de que la estructura no me ha terminado de convencer, es una novela que engancha desde el primer momento y que cuenta con un final coherente y muy real que, desgraciadamente, sigue de plena actualidad. Además, se trata de un caso curioso: el protagonista es irritante, pero a pesar de ello la novela es capaz de atraparte.

VALORACIÓN:

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FE DE ERRATAS:
  • Pos 202: "Las espadachines buscaban arrancar vidas" [Los]
  • Pos 440: "–No le habéis dicho que lo matamos entre los tres –acusó el Negro mirándole desde el borde de la mesa–. A uno de ellos." [Sería "les", ya que se están dirigiendo a una audiencia en el bar del pueblo.]
  • Pos 1025: "Cuando regresó al salón los vecinos seguían atentos de lo que don Yéquera fuera a decir" [La preposición que acompaña a "estar atento" es "a". En esta entrada puedes ampliar la información al respecto.]
  • Pos 1374: "Que alguien pudiera haberle hecho a su hermano hizo que Sancho se estremeciera." [Entre "hecho" y "a" faltaría la palabra "algo" para que la frase tuviera sentido.]
  • Pos 1410: "No sabría que decirles" [qué]
  • Pos 1433: "Dientes blancos en una boca rosada, rostros agraciado, nariz graciosa..." [Sobra la "s", ya que se está refiriendo a una única persona]
  • Pos 1523: "De poco sirvieron las amenazas y golpes que Jimeno propinó a algunos de los desertores, como les gritaba a medida que empequeñecían en la lejanía." [Este "cómo" llevaría tilde y yo uniría las oraciones con la conjunción "y" en vez de con una coma]
  • Pos 1586: "Después, se rió" [Al ser una palabra monosilábica, "rio" se escribe sin tilde. Este error se repite de nuevo en frases en las posiciones (pos) 1730, 2211, 2377 y 3387. Aunque ya lo expliqué en el apartado de "curiosidades" de la reseña de El nombre del viento, puedes encontrar más información al respecto en esta entrada.] 
  • Pos 2340: "Tiene miedo –afirmo Jimeno" [afirmó]

CURIOSIDAD:

En los libros electrónicos (o eBooks), la numeración no es como en los libros. En mi caso, tengo un Kindle y, según voy avanzando en la lectura, abajo del todo me va apareciendo la palabra "pos" seguida de un número que va ascendiendo. ¿Y esto qué es? Se trata de las posiciones dentro del libro. En este comentario en Amazon puedes encontrar toda la explicación.

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¿Y tú?
¿Has leído esta novela? ¿Qué te ha parecido?
¿Crees que Jimeno se saldrá con la suya al final de la novela y conseguirá su objetivo?

Patt / Administradora de Devoim

Comencé mi andadura en este rinconcito literario y teatral allá por 2008 y desde entonces he sido la autora de todos los contenidos del blog, así como de su diseño. En la actualidad ando a vueltas con el SEO. Mi mantra: "Nunca dejes de aprender".

10 imaginaciones:

  1. Hola! No conocía el libro pero no me ha llamado la atención su argumento así que lo dejo pasar. Gracias por la reseña.

    Un saludo!

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    1. Hola, Beatriz:

      Yo me lancé asumiendo cierto riesgo y la verdad es que no me ha decepcionado. Como digo en la reseña, a pesar de los fallitos, ha sido toda una sorpresa. En cualquier caso, entiendo que en algún momento haya que descartar. ¡Gracias por volver a pasarte por este rinconcito!

      Un saludo imaginativo...

      Patt

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  2. Hola!!
    No me termina de convencer, gracias por la reseña.
    Un saludo :)

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    1. Hola, Estefanía:

      ¡Gracias a ti por tu comentario!

      Un saludo imaginativo...

      Patt

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  3. ¡Hola, Patt! Toca ponerme al día con tu última entrada :D
    Si alguna vez escribo un libro, no me hará falta buscar correctores por Internet ni nada, te lo enviaré a ti para que me señales los fallos, ya que no se te escapa nada :D No te lo digo como una crítica negativa, realmente admiro lo detallista que eres ;-)
    A ver, me llama la atención de esta lectura que toque temas variados como la violencia de género y lo del final perfecto, pero en sí, no consigo sentir curiosidad por esta novela. Te veo entusiasmada con ciertos aspectos de ella, pero sencillamente tiene ese "algo" que me hace pensar que no podrían convencerme de leerla.
    En todo caso, me ha gustado saber de ella gracias a tu reseña.
    ¡Saludos! ;-)

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    1. Hola, Omaira:

      Quedaré a la espera de tu manuscrito entonces ;)

      Como le he comentado a Beatriz, acepté esta lectura asumiendo cierto riesgo porque, aunque había detalles de la sinopsis que me habían llamado la atención, no sabía muy bien con qué me iba a encontrar, pero el mail del autor fue tan apasionado que me lancé a la piscina... y no me arrepiento en absoluto. Eso sí, entiendo que en tu proceso de selección tengas que hacer descartes. Mira el lado positivo: ¡así tienes hueco para otras lecturas! ¡Muchas gracias por comentar!

      Un saludo imaginativo...

      Patt

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  4. Hum, he de empezar diciendo que la sinopsis no me llamaba nada. No sé, la veo confusa, como si quisiera poner un montón de cosas. Y nada, que a medida que iba leyendo tu reseña, pues me he ido desanimando. Sin duda, no parece lo mío. Para empezar está lo de las escenas crudas y las partes demasiado explicativas
    Además, que el nudo sea tan breve también me parece un aspecto negativo, no me convence en absoluto, pensaba que se daría mucha importancia a los bandidos, pero veo que no.
    En cuanto al estilo, lo de las oraciones partidas lo he leído en otros libros y no me gusta. Que sí, hacerlo de vez en cuando no está mal, pero abusar de ello como que no. Me pasa lo mismo con las onomatopeyas, a mí eso no me convence, me suena a falta de capacidad del autor para expresarse, como si en lugar de describir un lugar pusiera una foto. Eso sí, he de admitir que lo de los refranes está bien.
    Más cosas, me ha sorprendido ver tantas erratas y también lo de las páginas, al principio me he llevado un susto enorme, pensando que el libro tenía 1500 páginas xD
    Por último, comentar que lo del personaje machista me parece interesante. Actualmente es un tema muy de moda, que se critica un montón, pero vaya, me parece bien que un libro tenga personajes machistas mientras no se idealicen ni se presenten como algo bueno, es decir, que sea coherente con la época.

    En fin, y eso es todo.

    Un saludo,
    Laura.

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    1. Hola, Laura:

      Para mí lo del nudo breve fue el mayor fallo de la novela. Yo también esperaba que los bandidos fueran a tener más importancia cuando empecé a leer, pero no: la novela va de otra cosa. Así que creo que sí, el mayor problema para mí es la estructuración, que da lugar a que se dé importancia a ciertas cosas que realmente no la tienen.

      A mí lo de las onomatopeyas me gustó. No abusa de ellas y realmente quedan bien en las descripciones. Lo de las oraciones partidas no tanto.

      Realmente las erratas al principio no las iba a poner, porque cuando son muchas (más de 8-10) me parece una pérdida de tiempo y que puede aburriros cuando leáis la reseña. Sin embargo, cuando me puse a contar, la cifra estaba en el límite e igual ayudaba al autor si se pasaba por aquí, así que me dije: bueno, tampoco me cuesta tanto. La cantidad de erratas suele aumentar en los libros autopublicados: ten en cuenta que generalmente no pasan por tantas manos como en una editorial (aunque hay de todo).

      ¡1500 páginas! ¿Te imaginas? No, no, es mucho más cortito.

      Un saludo imaginativo...

      Patt

      PD: Lo de la coherencia con la época a mí también me gustó porque no hubiera tenido mucho sentido si en la Edad Media todos los hombres hubieran creído en la igualdad de sexos, ¿no?

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    2. Ah, yo si encuentro alguna errata (si es solo una no) se lo digo por correo.
      Y sí, tienes razón con lo de los hombres que creen en la igualdad de sexos en plena edad media (extrañamente, hay muchas novelas de fantasía en que no hay esa coherencia para que sus autores no sean tildados de machistas :/).

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    3. Es otra manera, sí. La verdad es que esta es la reseña en la que más erratas he mencionado... Pero bueno, como se puede ver, muchas de ellas son despistes de tildes y esas cosillas. Tampoco son cosas excesivamente importantes.

      Un saludo imaginativo...

      Patt

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