RESEÑA: "La corte de los espejos" de Concepción Perea [LC]


La corte de los espejos de Concha Perea [Fantascy]

*Con la colaboración de un lugar llamado biblioteca*
SINOPSIS
La Corte de los Espejos es la capital y el corazón de TerraLinde, un reino donde las hadas no creen que los humanos existan, una vieja ciudad que fue decisiva durante la Guerra de la Reina Durmiente. Han pasado años desde ese cruento conflicto que dejó tras de sí una paz delicada, una larga lista de rencores y un trono inestable. Una guerra que aún divide a los Aen sidhe, los orgullosos gobernantes, y a los gentiles, hadas sin títulos ni privilegios.

En esta ciudad viven Nicasia, una knocker del gremio de ingenieros, y Dujal, un phoka demasiado aficionado al riesgo. Ambos llevan años enzarzados en un particular pulso de poder que no acaba de resolverse y en el que Marsias, un apacible sátiro dueño de un burdel, trata de mediar como puede. El asesinato de Manx, antigua tutora de Dujal y compañera de armas de Marsias y Nicasia, los obligará a unirse en un frente común para encontrar a los culpables. Juntos emprenderán una investigación que los llevará desde los bosques de los centauros hasta las montañas de TocaEstrellas, habitadas por los feroces goblins. Siempre perseguidos por la larga sombra de la misteriosa Dama RecorreTúneles y los bien guardados secretos de Nicasia...


FICHA TÉCNICA:

Título original: La corte de los espejos
Autora: Concepción Perea
Editorial: Fantascy
Temática: Fantasía
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 672
ISBN: 978-84-15831-01-3
Precio: 19,90 € (Otros formatos: 7,99€ - eBook)

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RESEÑA:


Fantasía fresca


Lo primero de todo, ¡feliz año nuevo! Y mil perdones por no haber publicado entrada unos días antes. Con todo el lío de las Navidades y luego Reyes, no me dio tiempo a terminar de prepararla. Y ahora sí... ¡al lío!

Hace ya meses que leí esta novela gracias a la lectura conjunta que organizó Oasis Literario. A pesar del tiempo que hace, y aunque parezca mentira, por unas cosas u otras, no había tenido ocasión de publicar esta reseña, a pesar de que la tenía prácticamente terminada. Como no quería que se quedara perdida entre el mar de entradas en borrador (y porque hacía ya bastante que no publicaba una reseña y tenía muchas ganas), le ha llegado el turno y aquí la tienes.

Lo primero que debo decir sobre La corte de los espejos de Concepción Perea es que es un soplo de aire fresco. Como probablemente hayas detectado si eres habitual de este rinconcito es que hace bastante que la fantasía no es uno de mis géneros de cabecera. Los clichés, la repetición de tramas, los estilos no demasiado atractivos, etc., me han ido alejando cada vez más de este género. Sin embargo, esta novela me tenía muy, muy recomendada... (no, Laura, esto no va por ti), y menos mal que me he terminado animando con ella porque, sinceramente, ¡qué maravilla!  
En la vida de un hada hay dos días cruciales: su Día del Sol, su nacimiento, en el cual poca elección puede hacer, y otro más extraño y antiguo, el Día de la Elección, un ritual que define las lealtades de cada hada y las vincula de por vida a un código de conducta. La elección de una Hueste u otra significa elegir entre llevar una vida honorable o ser un canalla. Pero nunca es blanco o negro. Predomina el gris, porque ni la Hueste Estival es siempre un conjunto de honradas criaturas, ni la Hueste Invernal es toda ella una panda de sacatripas. (p. 49)
Perea nos presenta esta historia dividida en tres partes (Prefacio: Marionetas; Primera parte: Goblins; Segunda Parte: Elfos), que a su vez se dividen en capítulos con nombres larguísimos que me han recordado a los de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha como «Donde se explica la discreción de los burdeles y se habla con buenos amigos» (Capítulo 2, p. 15).

Siguiendo con el estilo del libro, La corte de los espejos  cuenta con un estilo cuidado, pero atractivo, con frases tan preciosas como «Aquella certeza la dejaba huérfana de consuelo» (p.158). Además, teje expresiones nuevas que encajan con el mundo que nos presenta. Por ejemplo, los centauros utilizan la siguiente despedida/buen deseo: «que tengáis buen trote». A estas expresiones se le suman un imaginario de criaturas fantásticas clásicas (sátiro, centauro...), pero también nuevas (phoka, boga, ancestral, knocker...). El único problema que he encontrado con estas nuevas criaturas es que no se describen explícitamente, por lo que resulta bastante complicado imaginártelas. Este problema queda resuelto en con un glosario al final de La última primavera, la segunda parte de esta historia.

También relacionado con el estilo, la dosificación de información en esta novela está muy bien empleada. La autora sabe cuándo no decirte algo o cuando repetirlo desde otro punto de vista para que puedas seguir la trama sin problemas, pero de forma en que te genere intriga.

Aunque el prólogo no me convenció demasiado (me resultó bastante lioso y deslabazado), Perea después nos sumerge en una historia que atrapa de principio a fin. Para ello, cuenta con unos personajes que son simplemente extraordinarios. Nicasia, Dujal, Marsias, Boros, Yirkash... Todos son personajes cargados de grises que no son lo que parecen en un principio y que no caen en estereotipos. 

He oído decir a unas cuantas personas que Perea es la Rothfuss española. Y debo decir que hay motivos para esa afirmación. Ambos autores nos presentan unas tramas muy complejas, con estilos cuidados y personajes cargados de matices. Por ejemplo, Nicasia me ha recordado a Kvothe en que es una protagonista con un pasado oscuro y misterioso que ahora regenta una pensión. Es mordaz y tiene muy malas pulgas. Y, en este caso, además, está tullida, ya que perdió una de sus piernas hace tiempo. Como Kvothe, tiene un amigo al que ama y odia a partes iguales: Dujal, un phoka un tanto travieso que muchas veces la lleva por el camino de la amargura, pero por el que se preocupa mucho. Por otro lado, está Marsias, un sátiro con el que tiene una conexión bastante especial y que la entiende mejor que ella a sí misma.
DUJAL: ¡Eres una cobarde, Nicasia! ¡Nunca tomas partido por nada! ¡Nunca haces nada! ¡Te limitas a ver pasar las cosas, te resignas y cruzas los brazos! (p. 183)

Marias se frotó la cara. Debía de resultar más fácil tirar los muros de la Corte a cornadas que tratar de razonar con Nicasia. Era como hablar con las piedras, sobre todo en lo tocante a su deber. Su lista de deberes era enorme. Consideraba que era su obligación preservar los derechos de los gentiles frente a los nobles a cualquier precio. Para ella, los sidhe eran el enemigo.(p. 454)
Nicasia dedica casi todo su tiempo a inventar artilugios y diseñar marionetas. De hecho, muchas veces se la suele denominar «la ingeniera». No siempre le salen bien, pero ella no se achanta. Es un tanto temeraria. Esta faceta del personaje me ha encantado, ya que no es frecuente encontrar en los libros a personajes femeninos que sean inventores.

La corte de los espejos también cuenta con historias secundarias que ayudan a redondear a los personajes. En esta novela hay mucha sutileza, mucha elipsis y muchas cosas que quedan implícitas. Todo lo que vas aprendiendo de los personajes es gracias a la propia acción o a diálogos que mantienen otros personajes con o sobre ellos.

Además, Perea sabe cómo tratar ciertos temas que en otros libros son un auténtico tabú, como la prostitución por ejemplo. La naturalidad con la que habla de temas que nos rodean en la vida real es exquisita y me ha encantado. En definitiva, lo recomiendo. ¡Vaya que sí!
—¿De quién es este anillo? —preguntó Dujal—. ¿De un troll? ¡Qué dedazos!
—Es mío —contestó Marsias—. Nicasia lo hizo para mí, para evitar deslices.
—¡Qué! ¿Esto es para ponérselo en...? —Dujal soltó el anillo como si quemase y se limpió las manos en los pantalones—. ¡Vaya! Enhorabuena, Marsias.
—Soy un sátiro —dijo Marisas—. ¿Qué esperabas? (p. 105)
No me gustaría olvidarme de mencionar tres últimos detalles que me han gustado particularmente en La corte de los espejos.

Por un lado, me ha encantado cómo se explican algunas cosas relacionadas con la magia que en la mayoría de las historias quedan sin explicación, como por ejemplo, cómo conservar los objetos que se guardan en la ropa que uno lleva cuando uno se transforma en animal y dicha ropa desaparece.

El otro es el humor. El libro está plagado de toques humorísticos que consiguen arrancarte una sonrisa o una carcajada. Mi favorito es este juego de palabras: «Cuando al fin vio lo que quería, el día casi había terminado y Dujal tenía un humor de perros, algo desquiciante cuando eres un gato» (p. 572).

Y el último es la reflexión sobre el libre albedrío que puede desencadenar esta conversación entre Nicasia y Talismán, una de las marionetas que creó a modo de sirviente, a la que insufla vida con un hechizo:
—¿Qué has dicho?
—Nada, ama.
—¡Que no me llames «ama»! —despertarlo había sido una mala idea. Volvería a montar un estropicio.
—No, no, patrona... señora... ingeniera.
—Talismán, servicio y entrega. Para eso fuiste creado. Si me fallas vuelves a tu sitio, ¿entendido?
—Qué remedio —murmuró Talismán.
—¿Qué has dicho?
—Servicio y entrega
—No te pido más
—Le parecerá poco.
—¡Talismán!
—Perdón. (pp. 534-535)
En conclusión, La corte de los espejos de Concepción Perea es una historia original, con un estilo cuidado, que se devora (a pesar de los fallitos que pueda tener). Presenta unos personajes muy complejos, llenos de claroscuros. Sin duda, esta novela se suma a las últimas lecturas de fantasía que me han hecho reconciliarme con el género.


READING PROGRESS (cuidado, puede contener spoilers):

A continuación te dejo las impresiones que fui publicando en Goodreads a medida que avanzaba con la lectura:

Reading progress de La corte de los espejos del blog Devoim

FE DE ERRATAS:

En la página 322-3 aparece el siguiente diálogo:
«—Pero qué horribles modales, no me he presentado. —El caballero se puso en pie e hizo una elegante reverencia bajo su armatoste de chatarra—. A tu servicio.
—Yo soy Yirkash. Herrero del Clan de la Forja. Ella no tiene nombre.
—¿Lo ha perdido? —le preguntó MalaSenda mientras volvía a sentarse». 
[MalaSenda realmente nunca llega a presentarse ante Yirkash y la mujer misteriosa].

En la página 589 aparece:
«Los despacharía de inmediato y podría dedicarse a descansar. Falta le iba a hacer.
El Trono de las Sombras era un nombre muy pomposo para una simple piedra oscura al pie de un árbol seco». 
[Faltaría otro salto de línea, o unos asteriscos para indicar espacio temporal. No hay cambio de capítulo. Queda confuso].

NOTA CURIOSA:

En la página 15 de La corte de los espejos se dice lo siguiente: «Dicen que cuanto más caro es un burdel, más discreto es el local que lo acoge. La casa de Marsias debía ser carísima. Ni siquiera tenía nombre». A principios de 2019 fui a conocer Edimburgo y, por supuesto, visité el famosos Barrio Rojo. El guía del grupo con el que fui precisamente explicó lo mismo. Las prostitutas más caras eran aquellas que se encontraban en los callejones más estrechos y recónditos, precisamente porque acudir a ellas resulta mucho más discreto.
¿Y tú?
¿Has leído esta novela? ¿Qué te ha parecido?
¿Qué otra historia de fantasía me recomendarías?

2 comentarios:

  1. Hola! No conocía este libro y aunque parece entretenido su historia tampoco que es que atraiga en exceso y tengo miles de pendientes así que lo voy a dejar pasar. Muchas gracias por tu reseña.

    Un saludo!

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  2. Hola ^^

    Tengo este libro pendiente desde hace mucho y tengo muchas ganas de leerlo, pero al final se cuelan otros jej a ver si le doy una oportunidad ^^

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