RESEÑA: "Ética de los medios de comunicación" de María Javiera Aguirre Romero

Ética de los medios de comunicación de María Javiera Aguirre Romero [Herder]

*Con la colaboración de Herder*
SINOPSIS
Ética de los medios de comunicación trata sobre los medios y su función democratizadora, esto es, informar para formar opinión pública. Se expone, por un lado, la exigencia de la correcta satisfacción del derecho a estar informado que requieren los ciudadanos y, por el otro, los dilemas y necesidades que enfrentan las otras funciones de los medios, tales como son educar y entretener, que son distintas y precisan de otro tratamiento. En este sentido, indaga una propuesta de cómo un marco ético podría colaborar en la toma de decisiones, en este caso, de una profesión.

Este libro está dirigido a todas las personas interesadas en la función social de los medios de comunicación y su validez como actor democratizador, y, principalmente, a los estudiantes de Comunicación Social que estén planteándose cuáles son los cuestionamientos éticos de la actividad mediática y cómo se fundamentan en el derecho de los ciudadanos a estar informados.

FICHA TÉCNICA:

Título original: Ética de los medios de comunicación
Autora: María Javiera Aguirre Romero
Editorial: Herder
Encuadernación: Rústica con solapas
Número de páginas: 176
ISBN: 978-84-254-3801-1
Precio: 14,90 € (Otros formatos: EPUB - 8,99 €)

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RESEÑA:

Si la realidad y la teoría fueran iguales...



Hoy te traigo una reseña de un género diferente a lo que suelo publicar en el blog, pero no por ello menos interesante. Ética de los medios de comunicación de María Javiera Aguirre Romero es un libro de ensayo publicado por Herder Editorial que trata sobre la función democratizadora que tienen los medios de comunicación al satisfacer el derecho que tenemos los ciudadanos a estar informados, así como de los problemas éticos que se dan en este trasvase de información.

Ética de los medios de comunicación llamó mi atención precisamente por su temática. Los medios de comunicación son aquellos conglomerados de profesionales los periodistas en los que los ciudadanos hemos delegado la investigación y la transmisión de la información. Pero también son una empresa y, para existir, necesitan financiación (es decir, anunciantes). Lo que Aguirre sostiene es que lo que no se debe olvidar es que "el origen de la prensa está en la satisfacción de la necesidad de información de los ciudadanos". Es decir, que los ciudadanos deben primar siempre sobre los anunciantes y demás intereses extrainformativos y no al revés. Si esto ocurre, el medio se verá ante una crisis de credibilidad.

La autora de este ensayo nos explica que el problema de la credibilidad y la crisis por la que están pasando muchos medios viene debido a las categorías morales con las que nos estamos moviendo. El origen y fundamento de la función social de la prensa surgió de la teoría liberal, en la que se trataba el liberalismo político. Sin embargo, ahora lo que prima es el liberalismo económico y el interés por vender y por eso esas categorías morales se han vuelto obsoletas. En esta obra, Aguirre sugerirá tres niveles desde los que revitalizar nuestras categorías morales y conseguir periodismo de calidad: a nivel profesional, de empresa y del sector.

Inmediacy of radio
Además de la crisis de credibilidad, la prensa escrita está sufriendo una crisis económica debido a las nuevas tecnologías y a la nueva manera de comunicarnos e informarnos. La solución a la que han llegado por el momento no deja de ser paradójica: actualmente este negocio es capaz de mantenerse gracias a los productos que se venden con el periódico (películas, tabletas, etc.) y no a la mejora de la calidad del periodismo. Y esto nos invita a reflexionar: ¿por qué ocurre esto? ¿Preferimos los medios digitales porque son más inmediatos (que sin duda lo son, aunque no hay que olvidar que la radio también lo es)? ¿Porque son en general gratuitos? ¿Porque el papel ha pasado de moda? ¿Nos compramos el periódico solo por el "regalo" y no leemos ni una línea? ¿Nos importan menos las noticias?

La prensa es una de las grandes responsables de la formación de la opinión pública. ¿Y qué es la opinión pública? El público, la gente. Aquellas personas que pueden ser potenciales votantes o potenciales compradores. Por eso, una buena calidad informativa es imprescindible para que las personas puedan formarse su propio juicio acerca de las cosas que suceden a su alrededor. En este aspecto, salvando las distancias, casi podríamos equiparar esta importancia a la que tienen la calidad educativa.
La libertad es condición de la información, así como la verdad; si la información no se ha obtenido en libertad tanto de profesionales como de fuentes e involucrados en el proceso informativo y su contenido no es verdadero, sencillamente no se está informando.
Y hablando de educación, la segunda parte de Ética de los medios de comunicación resulta muy instructiva ya que analiza las teorías de Stuart Mill y Jürgen Habermas para describir el papel de los medios en las democracias actuales. Resulta una sección ideal para refrescar las teorías de estos dos filósofos con motivo de esta disertación.

No suelo estar de acuerdo con esta idea de que hablar de forma muy, muy culta, alejada de un lenguaje estándar hace que parezca que sabes más de un tema (me refiero a textos divulgativos). Creo que resulta mucho más útil hablar o escribir de forma sencilla para que se entienda el mensaje que se quiere transmitir. En este ensayo, el estilo de María Javier Aguirre es claro y fácil de seguir en líneas generales (incluso emplea ejemplos clarificadores muy gráficos). Sin embargo, el fragmento dedicado a las teorías de Habermas peca de enrevesado y es una lástima

Demasiadas citas bibliográficas
Respecto a las fuentes, he echado de menos que se indicaran las páginas de las que obtenían las citas. Si, al leer este ensayo, deseas ampliar información, te resultará francamente complicado encontrar el fragmento exacto donde se menciona el concepto en el que quieres profundizar. De igual modo, a pesar de ser un ensayo con un estilo profundamente académico (las referencias son necesarias), ha habido algunas secciones excesivamente explicativas en las que la autora tardaba algunas páginas en aportar una idea propia y que hubieran sido fácilmente resumibles o incluso suprimibles, ya que sus ideas se hubieran entendido igualmente. Eso sí, a su favor debo decir que todas las citas están perfectamente integradas en el discurso (Aguirre Romero es doctora en filosofía y profesora universitaria y se nota).

En la tercera parte de Ética de los medios de comunicación, la autora aborda, entre otros, el tema de la deontología o ética profesional. Me ha resultado particularmente interesante la referencia a que los alumnos de periodismo asumen que lo aprendido en clase (la teoría) será muy diferente de lo que ocurrirá realmente en la sala de redacción (práctica). Esta conformidad que viene de la etapa de formación luego se afianza en el entorno profesional debido a la precariedad laboral que existe en la actualidad. Y esto nos abre nuevas preguntas, que pueden emplearse también en otros sectores: ¿No habría que detener esta bola de nieve? ¿Cambiar algo? ¿Quizás los programas de formación? ¿Quizás la ética dentro de los medios?

De hecho, Aguirre Romero analiza diferentes códigos deontológicos, como el de Dinamarca, el de Alemania, el de Reino Unido, el de España o el de EEUU. Y, aunque el de Reino Unido sea el más breve, me ha llamado poderosamente la atención que el de España sea el que lleve más años sin actualizar. Mientras que las actualizaciones de los demás casos analizados son como muy antiguas de 2008, la de España es de 1993. Esto quiere decir que llevamos más de 20 años sin actualizarlo*. ¿Por qué será? (Es una pregunta retórica).
La función política de la prensa es brindar información relevante, de calidad y contextualizada, para vivir en sociedad, en condiciones de libertad y de verdad. Solo los ciudadanos informados están en disposición de tomar decisiones que, efectivamente, evitarán el abuso de poder, no solo de quienes ostentan el poder político, sino también de multinacionales, bancos o empresas, entre otros. Por otra parte, la circulación de información construye democracia en la medida en que el pueblo tiene información suficiente para formarse una opinión propia y elegir a sus representantes o denunciar el abuso de poder o el intento de manipulación de los ciudadanos.
Ética de los medios de comunicación se cierra con una referencia a la revolución digital y a la aparición de ciudadanos que toman las riendas y ocupan las funciones de los medios, en blogs y redes sociales. Y es en esta parte donde me han surgido alguna que otra discrepancia con lo que plantea la autora.

Y aquí me gustaría hacer un inciso y plantear una reflexión a debate:

¿Son los bloggers la marca blanca del periodismo?


A pesar de mencionar que los medios necesitan financiación para sobrevivir (aunque sin perder de vista su compromiso informativo para con los ciudadanos), la autora duda "en considerar a los bloggers como parte del periodismo ciudadano puesto que con el tiempo tener un blog se está convirtiendo en una nueva actividad económica con características propias, claramente diferenciadas de las de un medio de comunicación". Y añade que son algo así como la marca blanca en el periodismo.

Con esto me ha dado la sensación de que, para ella, si ganas dinero con tu blog, ya no estás cumpliendo esa función democratizadora que sí tiene la prensa y no termino de ver por qué. Un blog puede perfectamente aportar información a otros ciudadanos de una manera tan o más más "relevante, de calidad y contextualizada" que ciertos medios que han perdido la confianza de sus lectores debido a su priorización por intereses extrainformativos.

A colación de esto, se saca el tema de las entradas patrocinadas. Por si no sabes qué es esto, te lo explico brevemente: se trata de entradas por las que un anunciante paga. Pueden estar redactadas por el blogger o no, pero puede ser una entrada "anuncio" en sí o una entrada sobre X temática en la que incluyes el producto como ejemplo para integrarlo mejor en tu línea editorial.

Está claro que hay muchos bloggers que
, para ganar dinero, publicitan lo que sea, aunque no les guste o no se sientan identificados con el producto. ¿Pero acaso muchos medios tradicionales no hacen lo mismo? Este tema económico sobre la monetización de un blog simplemente me hace pensar que quizás deberíamos empezar a reflexionar sobre ese periodismo ciudadano o incluso plantearnos confeccionar una deontología propia, pero no tacharlo de "marca blanca" directamente. Precisamente hay personas que, dada la precariedad laboral que abunda en la actualidad, han encontrado en este nuevo sector digital una nueva vía laboral. Y en este grupo, hay personas que generan contenido de calidad y no ganan un duro (para ellas puede ser un hobby), otras personas que consiguen vivir de ello y otras que viven de ello, pero crean contenido basura o meramente publicitario.

Eso sí, está el hecho de que (de momento) la responsabilidad de un profesional del periodismo o de un medio no es la misma que la de un blogger o un tuitero. De hecho, Aguirre Romero afirma en su libro: "La profesión otorga unos derechos y deberes que los ciudadanos no tienen". Y esto está relacionado con su legitimidad y su credibilidad (en principio, te vas a fiar más de la información de un medio consolidado que de la que dé un blog). Por tanto, lo que yo me planteo es: ¿dónde está la frontera? ¿Cuándo dejas de ser una persona de a pie y te conviertes en un profesional con una responsabilidad inherente? Y como ejemplo de este planteamiento, no tenemos que alejarnos mucho en el tiempo: no hay más que ver lo que ha ocurrido hoy con la sentencia de Cassandra. ¿Tiene ella la misma responsabilidad que un medio? ¿Qué diferencia hay entre contar un chiste en un tweet y hablando con los amigos? De cara a la responsabilidad, ¿se considera igual escribir un tweet que una entrada en un blog?

Todas estas preguntas que abre este apartado de Ética de los medios de comunicación son factores fascinantes que invitan a la reflexión ética y moral sobre un mundo que está cambiando.
La libertad de prensa no asegura necesariamente la libertad de expresión y esta no garantiza que el derecho a la información sea satisfecho. Los medios de comunicación deben cumplir con su función social o pueden correr el riesgo de desaparecer como tales.
En conclusión, Ética de los medios de comunicación es un ensayo que nos ofrece María Javiera Aguirre Romero que nos hace reflexionar sobre la importancia de los medios y sus profesionales para la democracia y sobre su independencia, razón por la que se les ha llegado a denominar "el cuarto poder". Además, este libro incluye también una función educativa, acercándonos a teorías de la comunicación y filosóficas de Stuart Mill, Alexis de Tocqueville o Jürgen Habermas entre otros. Es un libro que te invitará a reflexionar, a dar un paso adelante y a plantear nuevos debates. Muchos profesionales del sector, en especial los directivos, deberían echarle un buen vistazo para intentar reconducir la situación actual en favor del periodismo de calidad. 

*A excepción del reglamento de la comisión de 
Arbitraje, Quejas y Deontología, cuya última modificación es de noviembre de 2013.

FE DE ERRATAS

  • Página 24: "Como es sabido, Las principales características del liberalismo son: a) el individualismo [...]" - Error tipográfico: la "l" debería ir en minúscula.
  • Página 107: "Otros códigos no se aprobaron sino hasta la Segunda Guerra Mundial, pues la guerra puso en evidencia la necesidad de un resguardo para los profesionales, así como la exigencia de explicitar parámetro éticos de la cobertura informativa." - Sobra la palabra "sino".

VALORACIÓN:

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¿Y tú?
¿Has leído este libro? ¿Qué te ha parecido?
¿Qué opinas sobre la "reflexión a debate" que te he planteado?

8 comentarios:

  1. Hola!
    Me parece super interesante, me has introducido de lleno en la reseña.
    Voy a leerme este ensayo, ya que creo que en muy interesante y muy actual.
    Hay cosas en las que estoy en desacuerdo, pero hay algo que está claro hoy en día, la profesionalidad de los medios de comunicación está un tanto baja, ya que priorizan no perder a los que les subencionan que a informar de una forma objetiva y contando las verdades enteras y no a medias.
    Lo que dice de los blogs, pienso exactamente como tú.
    Una reseña espectaculaar.
    Un besazo

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    1. Hola, Mª José:

      Me alegro un montón de que la reseña te haya atrapado tanto. La verdad es que el libro da mucho de sí y es una pena que, habiendo una teoría tan estupenda, no se lleve a la práctica tanto como debería. ¡Muchas gracias por tu opinión!

      Un saludo imaginativo...

      Patt

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  2. Hola!
    No conocía este ensayo pero la temática que aborda me parece realmente interesante, me llama aun más la atención para hacer un paralelo con los medios de mi país que tienen demasiada influencia en todos los aspectos, en algunos casos hacen hincapié en temas solo para "perjudicar" la imagen de algún funcionario público porque sus dueños son grandes empresas o consorcios que se han visto afectados por alguna medida que ese funcionario tomó, pero en otros casos son a los únicos que les hacen caso. En este último punto es evidenciado cuando solo se presta atención a un caso de desacato de salud cuando denuncia en medios de comunicación, porque de otra manera se hacen los locos, cosa realmente triste. También agregaría que en algunos momentos les falta investigar mejor las noticias, a veces se quedan con lo superficial y pues falta debate. La parte de los blogs estoy de acuerdo con algunos puntos pero no considero que patrocinar sea sinónimo de decir mentiras, es cierto que muchos blogs si se prestan para hablar positivamente de algo sin serlo solo por tener ese patrocinio más no es en todos los casos.
    Gracias pro la reseña.
    Besos

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    1. Hola, Isabel:

      Vaya, qué interesante todo lo que cuentas. Lo de comparar países me parece realmente una comparación muy ilustrativa.

      Respecto a lo del patrocinio, estoy de acuerdo contigo. Igual no me he expresado del todo bien. A lo que me refiero es a que hay muchos blogs en los que puedes encontrar ese tipo de entradas porque, a ver, la marca te paga porque digas X y, si quieres conseguir ese dinero por el motivo que sea, no te queda otra. Y muchos blogs monetizados hacen eso, sin pararse a ver si a sus lectores les va a interesar o no. Y los casos más llamativos ocurren cuando anuncias algo que no tiene nada que ver con la temática de tu blog. Ej: es como si yo de pronto me pusiera a hablaros de lo fantásticas que son unas hamburguesas, así sin más, sin ni siquiera integrar el anuncio en una reseña de algún libro de cocina rápida, por ejemplo. ¿No te chocaría y pensarías: "y esto a qué viene"?

      Eso sí, también puedes integrar bien la publicidad y hacerla relevante para tus lectores, integrando un producto perfectamente en tu línea editorial. Por ejemplo: tu blog va sobre maquillaje y en un post utilizas X producto en el proceso de maquillarte de tal manera y de paso lo publicitas un poco. Sirves al propósito de la marca, pero también les estás contando a tus lectores los pros y los contras que tiene ese producto, por lo que estás ofreciendo información útil. No simplemente estas copiando y pegando el briefing comercial, sino que estás opinando sobre el producto y escribiendo tu propio texto, usando tu voz y tus propias impresiones.

      A lo que yo iba con todo esto es: utilices el sistema que utilices (al margen de que a mí me pueda parecer mejor o peor), ¿cuál es la diferencia con lo que hacen los periódicos, la televisión...? ¿Por qué eso está aceptado y lo de los bloggers no? ¿Por qué los bloggers se están vendiendo y los medios tradicionales no? Por no hablar del "product placement" totalmente gratuito: puedes estar viendo una serie sobre un barco en medio de la nada cuyos tripulantes ya solo consiguen alimento del mar, pero... tienen leche de marca o algún refresco. Y le pueden dar explicación para que no sea tan poco creíble, por supuesto que sí: de pronto se encuentran con otro barco que está abandonado y milagrosamente tienen una caja llena de ese producto.

      Muchas gracias por tu propuesta de debate.

      Un saludo imaginativo...

      Patt

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  3. Hola!
    Mmmm... pues no suelo leer libros de ensayo (creo que no he leído ninguno directamente) y al empezar a leerte creía que sería aburrido y tedioso... pero me has atrapado totalmente y creo que voy a ver si lo encuentro para leerlo, me parece que plantea temas muy interesantes y que dan para un literatus (xD). Yo personalmente, no soy de medios de comunicación de ningún tipo, puesto que hace tiempo que opino que están influidos por factores externos (no solo de quien los financia) y que demasiado a menudo nos cuentan lo que ellos quieren y no lo que ha ocurrido realmente (¿me explico?). Y en cuanto a los blogs.. hay de todo en la viña del señor xD
    Un beso!

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    1. Hola, Lit:

      Uy, un literatus, un literatus... ¡qué peligro tienes! Pero sí, este libro trata temas que dan para largo. Y sí, te explicas perfectamente. Por otro lado, estoy totalmente de acuerdo en que en el mundo bloguero hay de todo. Precisamente me llamó la atención esa generalización. La autora se mostraba dudosa, sí, pero también algo tajante. ¡Gracias por tus impresiones!

      Un saludo imaginativo...

      Patt

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  4. Vaya, ¿menudo éxito, no? Veo que todos los comentarios son favorables y que todo el mundo va a leerlo...Siento ser la cuarta en discordia, pero a mí no me has convencido. Los ensayos no son lo mío, y ya me cuesta leer alguno para la universidad, así que por placer ni hablar.
    Que sí, que veo que lo recomiendas mucho, pero para leer cosas "educativas/informativas", solo puedo con artículos medianamente largos.
    Ahora sí, no voy a negar que el tema que plantea este es interesante. El caso de los medios de comunicación y su falta de ética da para hablar largo y tendido, la verdad. Me ha parecido curioso que también se mencione los blogs y sin duda, coincido contigo, creo que podrían considerarse iguales.
    También me ha parecido curioso lo de la falta de fuentes, es raro porque en este tipo de libros suele haber un apartado.
    En fin, que va a ser que no. Tanto por el lenguaje como por lo que nos cuentas, no me parece lo suficientemente ameno como para convencerme.

    Un saludo de,
    una Laura no convencida.

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    Respuestas
    1. Hola, Laura:

      Anda que... tú siempre a contracorriente... Desde luego... Pero bueno, ya sabes que te valoramos igual ;)

      A mí precisamente me llamó este libro por el tema que plantea. Como bien dices, da para hablar largo y tendido. Eso sí, me gustaría aclarar que sí que tiene fuentes. Lo que ocurre es que no te indica la página exacta de donde ha sacado la cita, sino que te deriva a la obra completa. En este tipo de textos, eso es un poco faena porque, si te interesa algo en particular y quieres ampliar información, te obliga a leerte (u hojear) toda la obra referenciada hasta que encuentres lo que buscas. Y me ha extrañado, la verdad.

      Aunque no te hayas quedado convencida, gracias por aportar tu opinión y por pasarte por este rinconcito una vez más.

      Un saludo imaginativo...

      Patt

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