RESEÑA: "Yo menstrúo. Un manifiesto" de Erika Irusta


Yo menstrúo de Erika Irusta [Catedral]

SINOPSIS
YO MONSTRUO

ESTE NO ES UN LIBRO SOBRE LA MENSTRUACIÓN.

Va de la cultura. De cómo nos han enseñado a leer y a escribir nuestros cuerpos, de qué lugar ocupamos en la sociedad. Va de tu trabajo. Va de política. Va de sexo. Va de tu identidad. Va de qué supone menstruar en esta sociedad. Va de todo lo que te importa y nunca te han contado. Sí. de la regla... de la regla también va.

Incluye por primera vez en español el texto «Si los hombres menstruaran» de Gloria Steinem.

FICHA TÉCNICA:

Título original: Yo menstrúo. Un manifiesto
Autora: Erika Irusta
Editorial: Catedral
Temática: Menstruación | Política | Sociedad | Pedagogía
Encuadernación: Rústica con solapas
Número de páginas: 167
ISBN: 978-84-16673-73-5
Precio: 18,00 €

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RESEÑA:


Un libro que te abrirá los ojos


Hace ya dos años que conocí a Erika Irusta a tenor de su libro Diario de un cuerpo, reseñado en este blog. Esa primera obra suya me impactó y la tuve en la cabeza bastante tiempo. Por lo tanto, como te puedes imaginar, en cuanto me enteré de que lanzaba nuevo libro, me hice con él y, gracias a la empresa que lleva la comunicación de la editorial, tuve la oportunidad de charlar de nuevo con la autora, esta vez en un contexto de entrevista más al uso que la primera vez. Al principio no estaba segura de si incluir la entrevista completa o simplemente citar algunos fragmentos en la reseña, pero fue una conversación que dio tanto de sí que creo que te puede resultar de gran utilidad. Por ello, me he decidido a crear un canal de podcasts en ivoox y ahí es donde he subido la que espero que sea la primera de muchas entrevistas que te pueda traer en el futuro. Para escuchar esta en concreto, puedes ir al final de esta reseña.

Pero volvamos al libro. Con Yo menstrúo. Un manifiesto, Erika Irusta cambia por completo de registro y nos ofrece un texto que nos invita a ver la experiencia menstruante desde otro punto de vista. Y lo hace de una forma didáctica, respetuosa y clara. Irusta es pedagoga y en 2010 acuñó el concepto de «Pedagogía Menstrual», tal y como aclara ella en su web«para poder explicar el objetivo de [su] investigación y desarrollo pedagógico, orientado a la revisión y enseñanza en torno a la corporalidad femenina y a la experiencia menstrual contextualizada en la cultura occidental». Sus investigaciones se realizan no solo desde un enfoque científico, sino también antropológico, sociológico, filosófico y feminista. Esa labor pedagógica la inició en su web El camino del rubí (que sigue en marcha y ya cuenta con más de 22000 suscriptoras); continuó con diversos talleres, conferencias y, en 2015, con Soy1Soy4, la primera comunidad educativa especializada en ciclo menstrual, que derivó en la publicación de Diario de un cuerpo. Y ahora llega este libro que hoy nos ocupa.

Una vez contextualizada la trayectoria de la autora, comenzaré a hablar de lo que nos cuenta en Yo menstrúo porque no tiene desperdicio. Para empezar, uno de sus primeros párrafos es este, que nos introduce el problema que existe al respecto en nuestra sociedad y que da pie a todas las páginas siguientes:
Nadie jamás nos ha explicado nada más allá de la conversación única sobre la menstruación: «Antes no te dejaban bañarte, ahora ya puedes», «Ponte un támpax», «Toma un ibuprofeno», «No pares de trabajar por eso», «Aguanta como una jabata, «De eso va ser mujer, «A ellos querría yo verlos», «Yo tampoco me reconozco esos días», «Ojalá fuera un hombre», «Es una mierda pero es lo que tiene poder ser madre», «¿Me he manchado?», «Cuando llegues a la menopausia la echarás de menos», «Mejor tómate la píldora», «¿Por qué narices hemos de pasar por esto?»... (pp. 8-9)
Creo que el gran valor de este libro es que, precisamente cuando lo cierres, todas las frases de la cita anterior te van a parecer ridículas, anecdóticas... insuficientes. Porque la cuestión de ser una persona menstruante en esta sociedad va mucho más allá. Yo misma empecé a leer este ensayo con unas ganas que se empezaron a transformar en escepticismo y quizás algo de rechazo a ciertos comentarios que ella hace. Pero, poco a poco, vi que toda la información que proporcionaba encajaba con investigaciones previas que yo misma había realizado o con estudios que consulté más tarde o incluso con artículos que puedes encontrar online escritos por otras personas. Pero eso no quita que me quedara estupefacta en ocasiones o que tú puedas llegar a sentir el impulso de lanzar el libro contra la pared porque te revuelva por dentro. Por ello, me gustaría animarte a tomarte la lectura de Yo menstrúo. Un manifiesto (y de esta reseña) con filosofía y no negarte de darle(s) al menos una oportunidad.

Ya adentrándome en el análisis de esta obra, lo primero que me gustaría destacar es el tono que  emplea Erika Irusta. Dado que trata un tema que aún hoy, en pleno siglo XXI sigue siendo tabú y que puede levantar muchas ampollas, me ha sorprendido el respeto desde el que habla y la justificación científica y personal que emplea cada vez que menciona algo que te puede escocer como lector o lectora. Por ejemplo, ella misma es consciente del hecho de que «parece que solo nos creemos algo cuando hay estudios de por medio» y lo considera como algo normal, ya que «es la consecuencia de años y años buscando la validación en la pupila ajena» (p. 66). Por ello, nos incluye notas al pie y una variada bibliografía para que, de forma activa, puedas tanto cerciorarte de que lo que dice la autora está probado como para que puedas ampliar tu conocimiento sobre el tema. Pero eso no es todo. Este respeto y afán de intentar no ofender a quien la lee y de hablar a todas las personas que son o han sido menstruantes va más allá. Impulsada claramente por una intención política, en un par de momentos muy concretos del libro, la autora emplea en su discurso la "e" como marca de género inclusiva «con el fin de nombrar a otras personas que pueden navegar más allá en el espectro hombre-mujer así como para traer otras maneras de habitarse más inclusivas». Para ello, se ampara en la idea (en forma de lema) de que «el lenguaje crea el mundo» (p. 17); cuando algo existe, el ser humano tiene la inherente necesidad de nombrarlo.

Otro detalle formal que me ha gustado del estilo de escritura de la autora en Yo menstrúo. Un manifiesto es su uso peculiar de los paréntesis (que va más allá del tradicional) para jugar con el significado de una frase y conseguir transmitir dos matices diferentes de la misma idea o añadir una ironía para sacar una sonrisa al lector y/o quitar hierro al asunto que se está tratando. Un par de ejemplos: «Y es en esta tensión de (qué poder) dar y (qué dejar de) recibir (o empezar a compartir) es dónde nos toca situarnos» (p. 133) o «[...] vivimos encogiditas, con las piernas bien cruzadas, comiendo lo mínimo y hablando lo justito (sin gritar demasiado) para ocupar el espacio que nos ha sido asignado: poco y malo» (p. 40).
Hemos de reconocer la lacra social que sigue suponiendo menstruar en esta sociedad. Pues todas lo hacemos (así es la fisiología) sin tener ni idea de qué nos está pasando (ni sus implicaciones) y con una sensación de suciedad-culpa-vergüenza de la que no sabemos identificar su origen, porque a diferencia de generaciones pasadas, se dice que las actuales, «ya tienen la regla superada». Todo esto acontece mientras en Instagram se eliminan fotografías relacionadas con la sangre menstrual, en los anuncios se empapan de azul las compresas de los diez mil olores y en Twitter es trending topic que una cantante se ha levantado, en mitad de un evento, a cambiarse porque tiene la regla. (p. 23)
Con este ensayo, Irusta no pretende atacar ni ofender a nadie, sino abrirnos los ojos y animarnos a tener un espíritu crítico con todo aquello que nos cuentan. En sus propias palabras, ella busca «sacudirnos el abotargamiento, la peligrosa apatía a través de preguntas incómodas que nos conduzcan a un estado de mejores prácticas de cuidado para con nuestro cuerpo y para con el cuerpo colectivo (simbólico) de las menstruantes» (p. 94).

Para ello, estructura el desarrollo de Yo menstrúo. Un manifiesto en cinco mitos que van desde que menstruar es lo que te hace mujer a que el ser menstruante puede con todo y la regla, por tanto, no debe pararte, pasando por que menstruar va mucho más allá de poder ser madre:

  • MITO 1: Menstruar te hace mujer
  • MITO 2: Menstruar duele
  • MITO 3: Hormonas con patas
  • MITO 4: Menstruar es de antiguas
  • MITO 5: ¡Tú puedes con todo! ¡Que la regla no te pare!

De estos cinco mitos, creo que el que más me ha impactado y el que más me ha dado que pensar (sin desmerecer al resto y completamente a título personal) ha sido el cuarto. En él analiza el caso concreto de la píldora como remedio para "ser una mujer regular" o como método anticonceptivo para para explicar que «nuestro cuerpo no es un problema que resolver» (p. 84) y que «necesitamos cada gota de nuestra química» (p. 95). Para ello, nos habla de sus orígenes, de las verdades, medias verdades y mentiras que nos cuentan sobre ella. Este ejemplo lo utiliza Irusta para incidir en que nuestras hormonas conforman nuestra bioquímica y nos ayudan a estar sanas, no simplemente están ahí para facilitarnos ser futuras madres. Por ello, te invita a investigar sobre los tratamientos hormonales (ya sea como métodos anticonceptivos o para otros usos) para que puedas analizarlos de forma consciente y contrastada para poder tomar la elección que mejor se adecue a ti  (y permíteme utilizar la marca de género inclusiva de forma excepcional en esta ocasión) misme. Incluso si dicha elección es no utilizarlos y escoger otros.
El hecho tan injusto de omitir informaciones tan importantes hace que las elecciones no sean elecciones, sino más bien imposiciones [...] y entonces mi elección no es libre. Somos muy pro-libertad... Que cada cada una elija lo que quiera, sí, pero sabiendo que está eligiendo de verdad porque tiene información contrastada. (Entrevista para Devoim - 8/11/2018)
En su web, Erika Irusta tiene fijado un vídeo de presentación en el que incluye la siguiente frase: «La menstruación, como proceso fisiológico en sí, no es el problema. El problema es quién menstrúa en esta sociedad. ¿Y si menstruar mola pero en esta sociedad duele?» Creo que es la cita perfecta para introducir el enfoque político de Yo menstrúo. Un manifiesto. Durante todo el libro, la autora nos habla de que existe toda una construcción cultural en relación a la menstruación que ha derivado en que se haya convertido en un tema tabú, en que nos dé vergüenza hablar de ella, nos cause asco o incluso que nos provoque rechazo o sentimiento de culpabilidad.

Para ello se remonta a La Biblia y llega hasta la publicidad que consumimos hoy en día. Tanto hombres como mujeres hemos ido asimilando lo que siempre se nos ha contado sobre la menstruación (mitos incluidos). Y vivimos condicionados por ello, tanto personal como social o laboralmente. Por ello, Irusta nos transmite esa necesidad de desaprender, de ser críticos, de ver las cosas de otra manera. Pero claro, nos topamos conque desaprender no es tan sencillo. Tú y yo podemos leer este libro y decir «¡madre mía, pero si es verdad!» y tomar una voluntad por cambiar nuestra visión sobre el tema. Pero una cosa es querer y otra es poder. Por lo tanto, es previsible que resultará realmente muy complicado cambiar nuestra visión al 100% porque es algo que tenemos muy interiorizado: es con lo que hemos crecido. Sobre este tema, me gustaría remitirte a un vídeo de Ayme Roman en el que, a raíz del tema de la autocosificación de la mujer, ella reflexiona sobre esta dificultad (el enlace te lleva a un fragmento concreto, pero, si te interesa el tema, te recomiendo verlo entero).

Este enfoque político en Yo menstrúo. Un manifiesto tiene su colofón en la inclusión como extra del texto que Gloria Steinem publicó en Ms. Magazine en octubre de 1978 titulado «Si los hombres menstruaran». Son apenas cuatro páginas (cargadas de ironía y humor), pero realmente te hacen visualizar cómo la situación de las personas menstruantes podría ser muy distinta en el caso de que fueran los hombres los que menstruaran. 
[...] las características de aquellos que ostentan el poder —sean las que sean— se conciben como mejores que las características de los que no lo tienen. Y, en eso, la lógica no pinta nada.
¿Qué ocurriría si, por ejemplo, de un día para otro, mágicamente, los hombres menstruaran y las mujeres no?
La respuesta es evidente: la menstruación se convertiría en una realidad masculina envidiable y digna de alarde. Los hombres se jactarían de lo largos y copiosos que serían sus períodos.
Los chicos celebrarían el día de su primera regla —esa anhelada y ansiada prueba de su masculinidad— y organizarían ceremonias religiosas y puestas de largo.
El Congreso crearía el Instituto Nacional para la Dismenorrea, cuya misión sería erradicar esas molestias mensuales. (p. 142)
Nota: La dismenorrea es el término clínico que nombra a la menstruación que se desarrolla con dolor y el hecho de que tenga un nombre específico implica que, de base, la medicina considera que la menstruación no tiene intrínseca la cualidad de dolorosa.

Además de ese artículo de Steinem, en Yo menstrúo. Un manifiesto, Erika Irusta incluye también como extra una breve explicación muy didáctica sobre el funcionamiento del ciclo menstrual  a la que titula «La fiesta de las hormonas». Este capítulo más teórico lo suaviza utilizando un paralelismo entre lo que ocurre en el cuerpo menstruante y en una fiesta, de ahí el título. Pero su aporte puramente formativo no se queda ahí. También nos habla, por ejemplo, de distintos dispositivos que podemos utilizar durante la menstruación, más allá de compresas y tampones, como las compresas de tela, las bragas menstruales o la copa menstrual. Sobre esta última, me gustaría dejarte un enlace a un artículo que escribió Sandra, la administradora del blog Minimalist life, en el que explica su experiencia con ella por si quieres ampliar información.

En conclusión, Yo menstrúo. Un manifiesto de Erika Irusta es un libro que te invita a ver la experiencia menstruante desde otro punto de vista. Que te invita a reflexionar sobre tu propio cuerpo. Que te invita a estar informada y no fiarte a ciegas de lo que se te diga, sea quien sea el interlocutor (incluso si es un médico). Que te invita a ser crítica con la construcción social que nos rodea para poder ser realmente libre en tu toma de elecciones. Y podría seguir. No sé ni cómo trasmitir la vuelta de tuerca que este ensayo ha supuesto para mí y lo mucho que te lo recomiendo... Creo que lo relevante de esta obra no es tanto lo que dice en sí misma, sino lo que provocará en ti, es decir, la acción que te impulsará a tomar (ya sea reflexionar sobre el tema, investigar sobre él, modificar o afianzar tu visión sobre el mismo o lanzarte a hablar de él con tus conocidas). Sea la que sea, lo que está claro es que no te dejará indiferente. Como cierre de mi reseña de Diario de un cuerpo dije que me parecía una lectura interesante tanto para mujeres como para hombres, pero con este libro me gustaría ir más allá: no es solo eso, sino que me atrevo a decir que el manifiesto de Yo menstrúo es una lectura imprescindible para todos los (que son o han sido) seres menstruantes de nuestra sociedad occidental.

READING PROGRESS (cuidado, puede contener spoilers):

A continuación te dejo las impresiones que fui publicando en Goodreads a medida que avanzaba con la lectura:

Reading progress de Yo menstrúo del blog Devoim

ENTREVISTA A LA AUTORA:

Hace ya años hice un par de entrevistas para el blog, pero las publiqué de forma escrita. Esta vez, he decidido pasarme al formato del audio y te traigo la primera entrevista de Devoim en forma de podcast. En ella, podrás escuchar cómo Erika Irusta y yo ahondamos en temas que trata en su libro Yo menstrúo. Un manifiesto, con la intención de que las dudas o preguntas que te puedan surgir queden un poquito más resueltas.



¿Y tú?
¿Has leído este libro? ¿Qué te ha parecido?
¿Alguna vez te habías planteado todas estas cuestiones sobre la menstruación?

5 comentarios:

  1. Hola! Me ha gustado el título pero no creo que sea una lectura para mi. Muchas gracias por la reseña.

    Un saludo!

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    Respuestas
    1. Hola, Beatriz:

      Yo de verdad te recomiendo que le dés una oportunidad. Merece la pena.

      Un saludo imaginativo...

      Patt

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  2. Hola!
    No conocía este libro, pero no lo veo para mi.
    Gracias por la reseña.
    Besitos :)

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    Respuestas
    1. Hola, Estefanía:

      Pues yo creo que podrías sacar mucho jugo de él. En serio. Piénsalo :)

      Un saludo imaginativo...

      Patt

      Eliminar
  3. Hola Patt!!!
    Tengo demasiadas cosas que decir sobre esta entrada jajaja
    La primera de todas: muchisimas gracias por mencionarme, de verdad, se agradece mucho que alguien se acuerde de ti.
    La segunda es que me ha encantado escuchar tu voz por primera vez y ver como es. Ha sido genial =)
    Y la tercera es que gracias por la recomendación. Como te dije en Instagram llevaba un tiempo buscando algo así porque me he dado cuenta de que a pesar de llevar ya 13 años menstruando no sé prácticamente nada de ella. Como bien mencionas en la cita que pones del libro, nos dicen las cuatro cosas básicas y algunas de ellas incorrectas como lo de poner un tampón, aguantarnos si nos duele, etc.
    He estado estos días viendo los videos de youtube de Maria Antonieta que son una gran fuente de información y han hecho que aprenda mucho y quiera aprender más así que me apunto el libro sin duda. Además me gusta eso que dices de que te dan ganas de lanzarlo contra una pared porque significa que es un libro que incomoda y creo que es un tema adecuado para incomodar.
    El video de Ayme ya lo había visto, otro gran canal de youtube con el que se aprende un montón.
    Así que muchas gracias por la reseña y la recomendación =)=)
    Y por la entrevista con la autora!!

    Un beso!!
    Sandra,

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