#LosJóvenesNosQuedamosEnCasa - Coronavirus

marzo 15, 2020

¡Hola de nuevo!

Vuelvo a este rinconcito tras un pequeño parón para hablar sobre el tema del que todo el mundo habla en estos días: el coronavirus o COVID-19. Nunca antes en estos 11 años había escrito una entrada que no estuviera relacionada de alguna manera con la literatura o el teatro, pero me tomo esta licencia dada la situación extraordinaria que estamos viviendo. 

Anoche se produjo en Madrid y en otras ciudades españolas algo insólito: muchísimos ciudadanos nos asomamos a las ventanas de nuestras casas para aplaudir como muestra de agradecimiento a todos los profesionales sanitarios que se están dejando la piel en la lucha contra el coronavirus. Lo que ya se conoce como #AplausoSanitario fue muy emocionante y me alegro muchísimo de que, a pesar de todo, la solidaridad siga existiendo en nuestra sociedad.

Aplauso sanitario covid-19

Una vez dicho esto, vayamos al motivo principal que ha provocado esta entrada. Llevo semanas hasta arriba de trabajo por las medidas extraordinarias que están tomando las empresas por este tema, lo que me ha imposibilitado volver a mi casa virtual para publicar nuevo contenido. Por otro lado, veo todos los días como muchísimas personas están arrimando el hombro para ayudar, cómo los supermercados se vacían por el temor de la gente a que se cierren próximamente, cómo las residencias de mayores cierran sus puertas para proteger a sus pacientes, cómo los transportes públicos se van vaciando y hay gente con mascarillas (a veces innecesarias) por todas partes...  Sin embargo, observar el comportamiento que están teniendo algunas personas, en especial algunos jóvenes, con respecto a este tema, me ha provocado la urgente necesidad de manifestar públicamente mi total desacuerdo.

El otro día, en El intermedio, emitieron este reportaje en el que preguntaban a una serie de jóvenes qué opinaba de las medidas que había tomado el gobierno a raíz del coronavirus. Todos coincidieron que el cierre de colegios/universidades no evitaría que salieran más. Al contrario; se merecían unas vacaciones. Me dejaron alucinada. Esta mañana me he levantado con los gritos de una vecina, increpando a un grupo de jóvenes que se había reunido bajo mi casa que eran unos irresponsables al no seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias. Por otro lado, durante toda esta semana he estado leyendo comentarios de personas que no entendían por qué los padres estaban llevando a sus hijos a los parques.

Yo no soy médico, ni tengo formación sanitaria, más allá de los primeros auxilios que se aprenden en distintos cursos. La única información que tengo sobre esta pandemia es la que consigo a través de contrastar la información de diversos medios y desde esa perspectiva es desde la que estoy redactando estas líneas. Desde el principio, debo admitir que he sido bastante escéptica con la gravedad de este virus. Mientras que, desde mediados de enero, la sanidad pública y otros organismos intentaban hacer un llamamiento a la calma indicando que, como enfermedad, no era tan grave en la mayoría de los casos, la mayoría de medios básicamente comenzaban a provocar el pánico entre la población con su manera de contar la información. El comienzo irónico de este programa de Carne Cruda reflejaba muy bien el tono que tenían la mayoría de noticias:



De hecho, tal era la alarma que se estaba generando entre la población que el pasado 25 de febrero Lorenzo Milá, el corresponsal de TVE en Italia, quiso lanzar este mensaje de tranquilidad a nuestro país. Sin embargo, no sirvió de mucho.

Es cierto que este virus es especialmente peligroso para dos sectores específicos de la población: las personas mayores y las que tenían patologías previas. Sin embargo, en la mayoría de los casos (en torno a un 80%), sus efectos son leves. Sin embargo, el COVID-19 ha generado un problema que sí me preocupa: el colapso de la sanidad pública. Entre los afectados por este virus (ya estén graves o no) y las personas que simplemente acuden a comprobar si lo tienen o no, los profesionales sanitarios no dan abasto. Esta dedicación masiva de recursos a esta enfermedad podría desencadenar en que personas que necesitaran asistencia real y urgente (ya fuera por un caso grave provocado por el virus o por cualquier otra causa) no pudieran tener la atención adecuada. De hecho, ahora mismo, los profesionales de la salud no tienen del todo claro si a medio plazo los recursos con los que cuentan serán suficientes.

Por tanto, me resulta increíble que algunas personas, en especial los jóvenes pertenecientes tanto a mi generación como o a las posteriores, se estén tomando esto a broma y no muestren solidaridad con las personas que realmente necesitan de los recursos médicos en la actualidad. Ayer me llegó este vídeo de un médico que exige solidaridad a esos jóvenes que se consideran el centro del mundo de una forma dura y contundente y he sentido vergüenza ajena. Obviamente, no son todos los jóvenes, eso está claro. Pero tras años exigiendo respeto desde la blogosfera literaria para nuestra generación y para la literatura juvenil, no puedo evitar sentirme avergonzada al ver que los prejuicios de los que muchas veces nos acusan existen. Y es como echar piedras sobre nuestro propio tejado: si nosotros estamos hartos de la condescendencia con la que se nos trata y exigimos respeto  y consideración para nuestra generación, ¿no deberíamos mostrarla también para las demás? ¿No deberíamos centrarnos ahora en colaborar para garantizar la salud de nuestros mayores como ellos hicieran cuando nosotros éramos muy pequeños?

Ayer el gobierno declaró el estado de alarma, que conlleva una serie de medidas que evitará básicamente que las personas puedan seguir haciendo lo que les dé la gana para aplanar la curva de contagio. Sin embargo, no puedo evitar sentir pena de que no toda la gente haya sido capaz de aplicar las recomendaciones de prevención por sí misma y estas medidas hayan tenido que tomarse:

Medidas para frenar la velocidad de contagios del covid-19

Edito (15/03/2020): Incumplir el estado de alarma conlleva sanciones, desde multas de 100€ hasta 1 año de prisión. De hecho, hoy se ha tenido que empezar a multar a personas que no están cumpliendo con las restricciones de movilidad, como se puede ver en este caso de Salamanca.

Si quieres tener más información sobre la evolución del COVID-19, te recomiendo este artículo del pasado lunes de Redacción médica. En él, el fundador y exdirector de de la Organización Nacional de Transplantes (ONT), Rafael Matesanz, hace referencia a un mapa que ha desarrollado el Centro de Ciencia e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins que permite observar al minuto la evolución del brote de coronavirus de Wuhan en todo el mundo. A continuación, te incluyo dos pantallazos de cómo está la situación a día de ayer en el planeta:

Histórico de casos de COVID-19 a nivel mundial
Histórico de casos confirmados a nivel global (14/03/2020 - 20:53h)

Casos activos de COVID-19 a nivel mundial
Número de casos activos a nivel global (14/03/2020 - 20:53h)
Si nos detenemos a mirar las cifras que vienen a la derecha, podemos ver claramente cómo el número de pacientes que se recuperan es significativamente superior al de decesos. Si nos pusiéramos a hacer números teniendo en cuenta la cifra actual de casos confirmados (154.219), el número de muertes que provoca este virus estaría en torno a un 3% y la de recuperaciones en un 47% a nivel mundial. Es decir, que parece que es un virus del que muchos de los pacientes se están recuperando. 

Nota aclaratoria: estos datos probablemente ya hayan variado cuando leas esta entrada.

En el caso de España, los casos de COVID-19 comenzaron a finales de enero y el objetivo actual es el mencionado anteriormente: frenar el ritmo de contagio para que el sistema sanitario no se colapse.

Objetivo nº1: aplanar la curva de contagio del COVID-19

España se encuentra en un estado muy inicial de la epidemia, como podemos observar si comparamos los datos de nuestro país con los de China, en el que se observa un notable descenso de los casos activos:

Casos COVID-19 en España

Casos COVID-19 en China

En esta gráfica que ha elaborado RTVE, vemos cómo la curva de contagios está disparada a día de hoy, pero también cómo la curva de recuperaciones comienza a subir poco a poco:

Gráfica de evolución del COVID-19 en España

Por tanto, yo quiero pensar que, con todas las medidas aplicadas, en España seguiremos los pasos de China y, en unas semanas, veremos una disminución en los casos activos, cumpliendo con la curva de Gompertz. Para ello, hago un llamamiento a la sensatez: es fundamental que TODOS ayudemos a los profesionales sanitarios a los que ayer aplaudimos y no acudamos a los hospitales y/o centros de salud a menos que sea estrictamente necesario. Solo así, podremos volver a la normalidad, lo antes posible y con el menor número de decesos posible. Porque, aunque personalmente yo siga sin considerar a la enfermedad provocada por el COVID-19 mucho más peligrosa que una gripe (y lo afirmo perteneciendo a uno de los dos grupos de riesgo actuales), entiendo que a las familias que le toque perder a un ser querido, no les hará ninguna gracia y aún menos sabiendo que quizás esa muerte pudo haberse evitado si todos hubiéramos colaborado. Esta vuelta a la normalidad hará además, en mi caso particular, que tenga más tiempo y pueda volver a publicar en este rinconcito, lo que me alegrará enormemente, ya que significará que entre todos habremos vencido al virus.

No me gustaría finalizar esta entrada sin agradecer de corazón el trabajo que están realizando todos los profesionales de la salud, el personal de los supermercados y tiendas de alimentación minorista o de primera necesidad, el personal de las residencias de ancianos, de la logística de las empresas de alimentación y artículos de primera necesidad (repartidores, transportistas...), el personal de suministro eléctrico y agua y de telecomunicaciones... A los que menciono y de los que me olvido... ¡gracias! Muchísimas gracias a todos.

Por último, por aquí os dejo unas recomendaciones higiénicas que ha compartido el Colegio Oficial de Médicos de Madrid para los hogares afectados por el virus. ¡Nos vemos pronto!

¿Y tú?
¿Estás siguiendo las recomendaciones?
¿De qué te gustaría que tratara la próxima entrada del blog?

3 comentarios:

  1. ¡Hola, hola!
    Esta entrada es muy interesante porque nos permite ver lo que está ocurriendo hoy en día. Sí que es verdad que muchos jóvenes también dijeron que saldrían de fiesta por ahí pese al Coronavirus pero, obviamente, creo que el 90% de los jóvenes no somos así. Nada más empezar este virus había como una gran histeria colectiva por parte de los más adultos, comprando en el supermercado hasta acabar existencias, corriendo como si esto se tratase de un apocalipsis zombie. Creo que hay que tener un término medio: seguir la vida normal y corriente, pero en nuestras casas. Hay mucha gente adulta que, ayer, el sábado que a las 12:00 p.m. tenían que cerrar todos los bares, todavía seguían tomando su cervecita. O muchas otras personas que cogían sus maletas e iban a la costa «de vacaciones». Es importante quedarse en casa, pero también es importante ser racional e ir tranquilamente al supermercado a comprar.
    Gracias por toda la info :).
    ¡Un besazo ^^!

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  2. A la gente se le está yendo la pinza con el tema del Coronavirus, y la verdad es que es preocupante porque, si bien es un virus que se propaga muy rápido y que afecta a una parte de la población de forma mortal, hay virus mucho más letales ahí fuera... Como llegue el día en el que nos tengamos que enfrentar a un virus más peligroso no me quiero imaginar cómo va a actuar la gente. Parece que o se vuelven unos psicóticos y acaparan comida para 8 años, o se la suda todo y se saltan el estado de alarma.
    En fin, a ver cómo evoluciona esto... y crucemos los dedos para que económicamente no sea un mazazo tan grande como pinta.

    Un besazo

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  3. ¡Hola!
    Yo en general he sido un poco como tú, bastante escéptica, y no me he dejado avasallar por la cantidad de información que ofrecen los medios de comunicación, por lo general muy alarmistas. Y es que en general es lo que comentas, dejando de lado la población de riesgo, en general no es una enfermedad tan grave, y aunque me parecen algo exageradas las medidas que se han tomado, admito que eran necesarias.
    Muy de acuerdo con lo que dices de la irresponsabilidad de los jóvenes, aunque por aquí no he visto cosas como las que comentas, espero que se hayan concienciado.
    En cuando al programa Carne curda, aplausos, me ha encantado lo bien que han reflejado la actuación de los medios.
    Lo de las gráficas que nos traes me ha parecido muy interesante, y más por el hecho de que, una semana después, he podido comparar los resultados con la situación actual, y menuda diferencia.

    Un saludo,
    Laura.

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