CRÍTICA TEATRAL: "Escenas de caza" [Teatro Kamikaze]

Escenas de caza [Malditos Compañía]

Texto: María Velasco
Dirección: Alberto Velasco
Argumento:

Alguien regresa a su pueblo. Un rumor incierto lo convierte en el centro de todas las habladurías y, luego, en el “saco de los golpes”. Un actor encarna a la víctima de un rito de persecución donde también tienen cabida la verbena, la matanza y los corazones rotos. Escenas de caza es una pieza de teatro, danza y supervivencia con dramaturgia de María Velasco y dirección de Alberto Velasco.

El riesgo danza con el impacto


Hay obras de teatro que te impactan. Tanto, que aun cuando llegas a casa sigues sin saber muy bien si te han gustado o no. Incluso en los días siguientes sigues teniendo ese problema. ¿Puede una obra gustarte y a la vez no? Esto es lo que me ha ocurrido con Escenas de caza, el segundo montaje de la compañía Malditos, que debutó en 2015 con Danzad, malditos, galardonada ese mismo año con el Premio Max al Mejor espectáculo revelación. 

Al igual que la primera obra de la compañía, Escenas de caza está dirigida también por Alberto Velasco, quien la define como teatro de laboratorio. Todo el montaje ha surgido a partir de la puesta en común de ideas con los actores y la dramaturga, María Velasco. La obra está viva y puede ser que cuando vayas a verla no sea la misma que vi yo.

Llegué a esta obra por pura casualidad, sin saber realmente de qué iba. Me senté en la butaca y leí la sinopsis del programa de mano. Hablaba de los distintos acosos por ser diferente, en cualquiera de sus formas. Me llamó la atención. De lo que no tenía ni idea es de lo que iba a ver a continuación.
Ser gordo, delgado, tener un lunar en el párpado derecho, sesear al hablar, ser homosexual, ser pelirrojo, ser albino en Uganda, ser foca en el ártico, ser esquimal en Nueva York, tener cuatro dedos en la mano izquierda, ser hombre y nacer en el cuerpo de una mujer, ser mujer y nacer en el cuerpo de un hombre, ser cristiano en una sociedad musulmana, ser laico en una sociedad cristiana, tener diversidad funcional, tartamudear, un sentido del humor particular, no tenerlo en absoluto, tener los dientes rotos, no tener dientes, un ojo de cada color… El motivo para ser el blanco de la diana es aleatorio.
Escenas de caza es ante todo un montaje visual, plástico, lleno de color y de contrastes. También es teatro físico. Y alegórico. Y está  enmarcado por dos monólogos, uno al principio y otro al final.

El texto es potente, pero las imágenes se lo comen en muchas ocasiones. De hecho, el propio director comentó en el encuentro con el público que habían sustituido todo un monólogo por el paseo de una de las actrices por el escenario. No sé qué diría ese texto que suprimieron, pero sin duda le doy la razón en que ese paseo habla por sí mismo.

Una escena de Escenas de cazaAún así, sí que me gustaría destacar dos fragmentos de texto que me llamaron la atención: uno de ellos habla de grupos a los que la sociedad no termina de aceptar y el otro sobre la educación de los niños. Ambos coinciden en el empleo de un lenguaje que no es políticamente correcto y, precisamente en los tiempos que corren, precisamente por eso llaman la atención. Incomodan, pero dicen verdades. Y esas verdades no están realmente en lo que se dice, sino en lo que no se dice. Y la valentía que muestra esta compañía con su montaje es digna de admirar.

Pero lo que de verdad deseo destacar en Escenas de caza es el trabajo que han hecho Alessio Meloni (escenógrafo), David Picazo (iluminación), Mariano Marín (música) y Sara Sánchez de la Morena (vestuario). Las luces, la bruma, la basura que plaga el escenario, esa música inquietante, la ropa y la falta de ella... Entre todos han conseguido crear un ambiente realmente perturbador que mantiene al espectador en tensión, fuera de su zona de confort.

En esta obra de teatro a lo que asistimos es a la eterna lucha del individuo contra la sociedad. O más bien al revés: de la masa contra el individuo. Como en la cita que he incluido al principio de esta crítica, cualquier cosa puede hacerte diana de la furia de la masa, de sus desplantes, de su acoso. Y hasta que no destroza, bien destrozada a esa persona, parece como si no se quedara a gusto.

Una escena de Escenas de cazaA pesar de que la temática me interesa, la puesta en escena me ha impresionado y que la obra impacta y cumple con su cometido de incomodar y hacer reflexionar, ha habido algo en Escenas de caza que no me ha terminado de convencer. La compañía se arriesga a bordear los límites de lo que puede generar rechazo. Si bien es admirable a nivel conceptual, a nivel práctico pueden perder al espectador que considere que el mensaje podría haber sido enfocado de una manera más digerible.

En cualquier caso, Escenas de caza es de esas obras que se quedan en tu mente cuando sales del teatro y algún tiempo después, ya sea para bien o para mal. Nos habla de algo que está ocurriendo en nuestra realidad, sin apenas guardar distancia. Es un riesgo, sí. Pero al mismo tiempo es algo muy valiente. Y ese es su encanto. De hecho, en el encuentro con el público, el propio Alberto Velasco insinuó que esta obra podía ser una obra de arte y una basura al mismo tiempo. Y precisamente por esa ambivalencia danzarina tan especial que posee, de forma excepcional, esta obra queda sin puntuación.

¿Dónde y cuándo se representa Escenas de caza?

Esta función se representa actualmente en el Teatro Pavón Kamikaze de Madrid hasta el 18 de febrero de 2018 en los siguientes horarios:
  • Miércoles, jueves y sábados, 20:30 horas
  • Viernes, 20 horas
  • Domingos, 18 horas
Encuentros con el público: 10 de febrero (al término de la función)

! Para más información, pincha aquí o aquí.

6 comentarios:

  1. Hola! No podré ir a verla pero la verdad es que tiene una pinta estupenda.

    Un saludo!

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  2. ¡Hola, Patt! Comento principalmente para celebrar que hayas vuelto a blogger después de unas semanas desaparecida, ya que creo que ya te he comentado que a mí el teatro no me va mucho. Eso no significa que vaya a ignorar lo que has escrito, lo he leído y estas son mis impresiones:
    - El tema de los acosos es un tema que da para mucho y creo que es siempre interesante de analizar. Eso sí, me sorprende que no supieras mucho de la obra al ir a verla.
    - Me parece un gran logro que la escenificación y el ambiente que se genera cautiven tanto, ya que eso puede transmitir incluso más que las palabras.
    - Lo de que pueda incomodar, yo considero que cuando se va a ver algo hay que informarse y que así nadie se puede quejar luego. Además, a veces andar con mucha cautela puede hacer que el mensaje de lo que se quiere decir no quede claro o parezca simple.
    Obviamente no iré a ver la obra porque no estoy en Madrid, aunque siendo sincera, tampoco iría aunque fuera enfrente de mi casa. No por nada, que seguro que es maravillosa, pero es lo que te dije, nunca me he sentido atraída por el teatro y las pocas veces que he ido he sentido que eso no es lo mío.
    ¡Saludos y me alegra que a ti no te haya dejado indiferente! ;-)

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  3. Yo creo que la forma más efectiva de tocar determinados temas es, en efecto, hacerlo de forma incómoda. Conformarse con una crítica social tibia, políticamente correcta, moderada y tímida termina por insensibilizar al espectador. No es una gran revelación, estamos entrenados desde niños para saltar de noticia en noticia, olvidando graves y terribles sucesos al ritmo del zapping.

    Quizás, solo quizás, si todos los que tienen algo importante que decir para mejorar la sociedad, o al menos para frenar el malestar de muchos, tuvieran el coraje que describes en tu reseña, las cosas irían mejor.

    Dicho esto, ¡enhorabuena por el texto! Sinceramente creo que está muy logrado, consigues transmitir la esencia de la obra de manera efectiva y directa.

    Gracias por compartir lo que tienes que decir ;D

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  4. Tiene buena pinta. Hace muchos años que no vamos al teatro y la verdad es que siempre nos ha gustado cuando hemos ido.

    ¡Saludos!

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  5. Hola Patt!
    Me gusta lo que incomoda porque dice grandes verdades, en realidad creo que eso es lo que realmente te hace reflexionar porque en cierto modo te impresiona, y lo que impresiona se queda grabado. Sí, puede que yo también pensara si la viera que podría haber habido un modo más digerible de presentar esta temática, puede no, estoy segura porque soy fácilmente impresionable; pero a veces remover cimientos implica sobrepasar ciertas líneas.
    Un besin

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  6. ¡Hola, Patt! ^^

    Hacía media vida que no me pasaba por aquí. Bueno, vale, puede que no tanto... Me alegra haber vuelto, sí, sí ^^
    Cositas. Ya sabes - o si no, te lo digo ahora - que no soy asidua al teatro. La única vez que he ido por voluntad propia fue para ver un monólogo. Bueno, unos cuántos ;D Pero vamos, que hasta ahí. No, no te lleves las manos a la cabeza jajajajaja
    Me ha molado lo que cuentas. Sí, sí. Con lo de que dicen verdades como puños, que lo que callan habla por sí solo y que hacen sentir incómodo al público me has ganado. Ya sabes el valor que le doy a decir las cosas sin tapujos y a lo bestia, porque, joder, aunque a veces pueda parecer un poco bruto hacer las cosas así... quedan transparentes. Y eso me encanta :)
    Me ha encantado la crítica. Ese sentimiento de ambivalencia hacia la obra me ha parecido tan interesante como leerte ^^
    ¡Un besazo muy pero que muy grande y que pases un maravilloso fin de semana, guapísima! ^^

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