sábado, 31 de diciembre de 2016

Feliz noche de fin de año

14 imaginaciones
¡Hola, devoimeros!

Aunque hoy es sábado y toque crítica teatral, esta noche es muy especial y me gustaría desearos una feliz entrada de año 2017. ¡Pasad una muy buena noche!

Feliz Nochevieja

¡Ah, y cuidado no os vayáis a atragantar con las uvas!

jueves, 29 de diciembre de 2016

Mejores lecturas del 2016

25 imaginaciones
¡Hola, devoimeros!

Es la primera vez que hago una entrada como esta, pero he decidido que, ahora que se está acabando 2016, me gustaría hacer una entrada donde recomendaros lo mejor que he leído este año. Como en diciembre no hay muchas novedades editoriales, como habréis visto este mes, no ha habido entrada comentando las novedades que más me han llamado la atención. Así que esta entrada digamos que la sustituye y me sirve para cerrar todo lo referido a las lecturas de este año.

Mejores lecturas del 2016 del blog literario y blog teatral Deja volar tu imaginación (Devoim)

Mi primera mejor lectura de 2016 ha sido Algunos años después de Jorge Wagensberg, un libro de memorias con muchas reflexiones filosóficas, pero con una narración muy ágil. El autor nos presenta un texto filosófico en forma de cuento.

Diario de un cuerpo de Erika Irusta fue un libro que cayó en mis manos por casualidad. No me llamaba demasiado la atención, pero fue sumergirme entre sus páginas y en apenas dos días me lo terminé. Es un libro desgarrador sobre encontrarse a una misma, escrito desde la sinceridad, que te hace plantearte diversos temas y comprender los distintos cambios por los que va pasando la mujer. Muy recomendable tanto para mujeres como para hombres.

La adaptación al manga de El origen de las especies de Charles Darwin por parte de La otra h fue mi segundo contacto con este sello editorial y me pareció una edición muy conseguida que nos ayuda a entender perfectamente en qué consisten las teorías de este naturalista inglés.

La elegancia del erizo de Muriel Barbery es probablemente mi mejor lectura de todo 2016. Después de bastantes años esperando en la estantería, me decidí a darle una oportunidad y no me arrepiento en absoluto. Esta novela nos presenta la historia (y reflexiones) de dos marisabidillas entrañables. Aunque sé que, debido a la personalidad de las protagonistas, ésta es una historia de esas que se adoran o se aborrecen, yo soy del primer grupo y, por tanto, no me canso de recomendárosla.

Una madre de Alejandro Palomas una novela de personajes maravillosa que te atrapa y no te suelta porque quieres saber qué ocurre con esta familia que ha pasado por tantos baches, pero que a pesar de todo se mantienen unidos. Y con Amalia, un personaje de esos que no se encuentran en muchas novelas.

Estas cinco lecturas están reseñadas en el blog. Para leerlas no tenéis más que pinchar en el enlace que hay en su párrafo correspondiente.

Por último, mi última mejor lectura de 2016 (pero no por ello la menos relevante) ha sido en realidad una relectura (porque sí, yo releo)La emperatriz de los etéreos de Laura Gallego. Esta relectura fue la que me llevó a decidirme por "adoptar" a esta autora en la iniciativa de Carla Bataller Estruch "Adopta una autora" de la que ya os hablé hace un par de semanas. Leí esta novela por primera vez en 2007, justo después de su publicación, y ha sido un reencuentro muy emotivo.

¿Y vosotros?
¿Cuáles han sido vuestras mejores lecturas del 2016?
¿Coincidimos en alguna?

martes, 27 de diciembre de 2016

RESEÑA: Tres deseos de Jackson Pearce

32 imaginaciones
Tres deseos de Jackson Pearce [Editorial Molino]

SINOPSIS
Esta apoyado en mi tocador, vestido con unos vaqueros y una andrajosa camiseta negra, y ha alzado las dos cejas. Tiene los pómulos marcados, la mandíbula cuadrada y es más alto de lo que yo creía. La luz se refleja en sus ojos de animal al clavarme la mirada de ese modo tan expectante que estoy empezando a reconocer.

Es él.

He perdido la voz por el miedo antes de poder gritar para pedir ayuda. Él se cruza de brazos.

¿Vas a pedir un deseo o no?

FICHA TÉCNICA:

Título: Tres deseos
Título original: As you Wish
Autora: Jackson Pearce
Editorial: Molino
Encuadernación: Rústica con solapas
Número de páginas: 300
ISBN: 978-84-272-0027-2
Precio: 16,00 € (Este es el precio con el que salió a la venta; ya solo se puede conseguir de 2ª mano)

! Para más información, pincha aquí.

RESEÑA:

Si pudieras pedir tres deseos, ¿qué pedirías?


Estando en las fechas en las que estamos, pensando en todo lo bueno que esperamos de 2017, creo que no hay mejor reseña para terminar el año y dar la bienvenida al que viene que esta sobre Tres Deseos de Jackson Pearce.

Este fue un libro que compré poco después de su publicación, allá por el 2010, y que releí hace un par de meses, con motivo de mi decisión de ofrecerlo en mi iniciativa de Libros a contrarreembolso. No me acordaba de nada de la historia y, antes de verlo partir a otro hogar, quise despedirme de la novela de la mejor manera posible: con una relectura (¿vosotros releéis? En esta entrada podéis encontrar un debate al respecto). Y, dado que en su momento no hice una reseña, me dispuse a escribir esta que hoy os traigo y programarla para estas fechas tan especiales y tan acordes.

Tres deseos nos presenta la historia de Viola, una adolescente que, por un lado, está deprimida después de que su novio Lawrence la dejara porque era gay y que, además, se siente invisible porque no ve que encaje en ningún grupo de los que hay en el instituto. Este deseo de formar parte de algo trae a su lado a Genio, un ser que desde ese momento estará atado a ella por un vínculo muy especial y que deberá concederla tres deseos para que dicha unión se rompa y poder volver a su mundo: Caliban. Viola, sin embargo, no se lo pondrá fácil, ya que no sabe qué pedir. Podría pedir dejar de ser invisible, pero no quiere porque quiere lograrlo por sí misma.
Todo lo que he aprendido hoy en la clase sobre Shakespeare es que a veces tienes que enamorarte de la persona equivocada para encontrar a la correcta. Una lección más útil hubiera sido que a veces la persona adecuada es gay. O que a veces tú mismo no eres la persona adecuada.
Gracias por nada Shakespeare.
Esta novela está narrada en primera persona, y de forma alternativa en cada capítulo, por Viola y Genio, por lo que podemos saber lo que siente y lo que piensa cada uno en cada momento. Ellos serán los personajes principales de Tres deseos, pero, a pesar de ser los protagonistas, me han resultado un poco planos. No se sabe mucho de ellos más allá de que a Viola le apasiona pintar y se siente invisible y que Genio desea volver cuanto antes a Caliban porque allí no envejece (tiene un miedo tremendo a morir).

Además de los dos protagonistas, contaremos con otros dos personajes bastante relevantes: Lawrence y un ifrit. Lawrence es el mejor amigo de Viola y, además, su ex-novio. Es el típico mejor amigo que a todos nos gustaría tener porque siempre está ahí para apoyarnos y animarnos. Por otro lado, el ifrit es un tipo de genio que se encarga de presionar a los humanos a los que les cuesta formular sus tres deseos para evitar que los genios que están atados a ellos hasta que lo hagan envejezcan y mueran en la tierra.
¿Quién eres? susurra con una voz débil y crispada.
No tengo nombre contesto. Llámame como quieras. ¿Podemos ahorrarnos las formalidades y darnos prisa? Ya llevo aquí más de siete horas. Siete horas que no podré recuperar nunca.
Cruza los brazos sobre su cintura y se apoya en la pared.
¿Darnos prisa en qué?
Me paso una mano por el pelo. Si lo agarro, creo que me crecerá entre los dedos como si fuese hiedra.
En pedir deseos. ¿Cuál es el primero? Quiero volver a Caliban, así que si acabamos antes de...
¿Qué deseos?
A pesar de tener un argumento bastante predecible, Tres deseos me ha resultado una lectura fresca que se lee en un suspiro y que cumple su función: entretener. Además, me ha gustado que los personajes que podrían haber sido los "malos" de la historia (como Ollie, una de las chicas populares del instiuto, o el ifrit) no se presenten así, sino que tengan una vuelta de tuerca que les haga tener unas personalidades más ricas. En este aspecto, estos dos personajes secundarios me han gustado más que los propios protagonistas.

El final, por su parte, me ha resultado un poquito precipitado; yo le habría dedicado un capítulo más. Pero de todas maneras, Tres deseos termina como pensamos desde el principio que va a terminar y, por tanto, el final es un buen final.

Por otro lado, me gustaría comentar brevemente la maquetación y la ortotipografía de la novela, a las que me gustaría darles un 10. Esta novela de Jackson Pearce, en su traducción al español, presenta una letra grandecita y cómoda, con 0 errores de impresión y de gramática. Una delicia de lectura en este aspecto. No suelo mencionarlo, pero después de llevarme unos cuantos chascos a este respecto, no me apetecía pasarlo por alto. Lo que está bien, está bien. Además, me gustaría mencionar que me ha resultado bastante original que la primera línea de cada capítulo vaya en mayúsculas. Por aquí os dejo un par de ejemplos:

Ejemplos de inicio de capítulos de Tres deseos [Editorial Molino]

Eso sí, aunque en la sinopsis (o más bien fragmento) de la contraportada está bien, os ruego que no leáis la que viene en una de las solapas porque es más detallada y contiene un buen spoiler.

En conclusión, Tres deseos es una novela bastante predecible, con unos personajes no demasiado profundos, pero con un argumento que engancha y que hace que se lea muy rápido. Ha sido una relectura que me ha dejado buen sabor de boca y una gran opción para descansar entre lecturas más densas.

CURIOSIDAD:

Cuando Genio concede un deseo a Viola, utiliza la fórmula "Como desees" acompañada de una reverencia y esto me ha recordado a lo que Westley le dice a Buttercup en La princesa prometida de William Goldman.

VALORACIÓN:

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¿Y vosotros?
¿Habéis leído esta novela? ¿Qué os ha parecido?
¿Cuáles son vuestros deseos para el año nuevo que entra?

domingo, 25 de diciembre de 2016

¡Feliz Navidad!

34 imaginaciones
¡Hola, devoimeros!

Hoy es 25 de diciembre, fun-fun-fun, así que me gustaría desearos una Feliz Navidad desde este rinconcito. Espero que lo estéis pasando estupendamente con vuestra familia y personas más allegadas y que estéis cantando muchos villancicos. 

Feliz Navidad y felices lecturas

¡Feliz Navidad y felices lecturas!

viernes, 23 de diciembre de 2016

RESEÑA: El gran imaginador de Juan Jacinto Muñoz Rengel

10 imaginaciones
El gran imaginador o la fabulosa historia del viajero de los cien nombres de Juan Jacinto Muñoz Rengel [Plaza & Janés]
*Con la colaboración de Plaza & Janés*
SINOPSIS
Esta es la historia del mayor imaginador de todos los tiempos, cuya vida acabará por convertirse en su gran obra maestra...

Atenas, siglo XVI. Nikolaos Popoulos ha nacido dotado con una capacidad de ensoñación más allá de los límites de la naturaleza. Su verdadera vocación es ser escritor. Pero, como perseguido por una maldición, ve una y otra vez truncados sus planes, mientras es arrastrado a un épico viaje a los orígenes de la fábula y la ficción. Conocerá a legendarios corsarios y a los asombrosos piratas uscoques; se tropezará con la Condesa Sangrienta y con el gólem de Praga, inspiradores de los mitos de Drácula y del monstruo de Frankenstein, y trabará una íntima amistad con Miguel de Cervantes, antes de que se convierta en el genio más famoso de las letras universales. Pero ¿logrará al fin escribir una obra digna de su imaginación ilimitada?

FICHA TÉCNICA:

Título original: El gran imaginador o la fabulosa historia del viajero de los cien nombres
Autor: Juan Jacinto Muñoz Rengel
Editorial: Plaza & Janés
Encuadernación: Tapa blanda con solapa
Número de páginas: 370
ISBN: 978-84-010-1748-3
Precio: 17,90 € (Otros formatos: EPUB: 8,99 €)

! Para más información, pincha aquí.

RESEÑA:

Una historia de lo más pintoresca


El gran imaginador o la fabulosa historia del viajero de los cien nombres de Juan Jacinto Muñoz Rengel nos cuenta la historia de Nikolaos Popoulos, un joven ateneo nacido en 1513 con una imaginación prodigiosa que sueña con ser escritor. Sus padres, que no comparten su gusto por la lectura, deciden venderlo a Slobodan Uros, un hieromonje que lo formará, junto con su mejor amigo Mixalis Phanerotis y otros niños de su edad, en el arte de la falsificación de manuscritos y reliquias para venderlas y hacerse inmensamente rico. Este talento adquirido le será de gran ayuda a Popoulos a lo largo de su vida. Cuando ambos amigos escapan de las garras de Uros, Popoulos iniciará un viaje sin fin plagado de aventuras, peligros y sucesos asombrosos, acompañado por su fiel compañero Phanerotis. Al final de su vida (pero al principio de la historia) conocerá a un jovencísimo Miguel de Cervantes en la batalla de Lepanto y con él trabará una gran amistad y le narrará de principio a fin la historia de su vida.

Por lo tanto, esta novela de Muñoz Rengel parte de una premisa interesante y nos presenta una historia original que nada entre la realidad y la ficción de una manera en la que a veces dudas de qué partes forman parte de un territorio y cuáles del otro. Precisamente toda la trama de Popoulos con Cervantes ha sido particularmente bien construida en torno a esta ambigüedad. El autor se ha tomado licencias muy interesantes como afirmar que fue precisamente Popoulos quien le disparó el arcabuzazo que le dio al escritor el sobrenombre de Manco de Lepanto o narrarnos el posible origen del uso de la bacía de barbero como yelmo que hará Alonso Quijano cuando se convierta en don Quijote. En este fragmento os muestro esta segunda licencia, al igual que una referencia a la descripción como "triste figura" que más adelante tendrá en la obra de Cervantes el loco más famoso de todos los tiempos:
El herido [Miguel de Cervantes] vio cómo el griego se inclinaba y recogía la bacía de barbero del suelo, y pensó que iba a utilizarla para lavarle el brazo, o para acopiar la sangre que se derramase mientras buscaba el balín de plomo entre la carne.
Póngasela en la cabeza le dijo en cambio Popoulos. ¿No querrá tenerla descubierta con la que está cayendo?
Y así quedó su triste figura mientras trataban de curarlo, con aquella bacinilla sobre la cabeza a modo de yelmo.
Sin embargo, como os comenté en el último EMB, no he podido evitar sentir que la historia no me atrapaba. La descripción más gráfica que os puedo hacer de lo que sentía es que el libro me expulsaba de su historia cada vez que trataba de sumergirme en sus palabras. Ninguna vez conseguí leer de un tirón más de dos capítulos seguidos. Por eso he tardado más de dos meses en leer esta novela. ¿Por qué ha pasado esto? Ni yo lo sé muy bien, ya que el hecho de que una historia te atrape es de lo más subjetiva, pero voy a tratar de exponeros algunas de sus posibles causas:

Uno de los principales problemas que he tenido con El gran imaginador ha sido el tamaño de la fuente con el que está maquetada la novela. No es que la letra sea especialmente pequeña, pero sí lo es lo justo como para notarlo, lo justo como para que no termine de ser un tamaño cómodo. Me cansaba mucho al leer la novela. Es un libro de casi 500 páginas, por lo que se asume que el lector va a estar cierto tiempo inmerso en la lectura. Por tanto, hubiera sido interesante invertir en unas cuantas páginas más para conseguir que la experiencia fuera más placentera.  

Faja promocional de la novela El gran imaginador o el viajero de los cien nombres de Juan Jacinto Muñoz Rengel [Plaza & Janés] que reza: La novela más original del añoPor otro lado, toda la grandilocuencia que rodea la novela sobre si el protagonista es el mejor fabulador, el escritor más fascinante, sobre si posee la imaginación más portentosa que nunca ha existido... resulta algo cansina. Y esto viene desde el título: ¿la fabulosa historia? Fabuloso/a, como todos sabemos, es un adjetivo polisémico y entiendo que el autor precisamente lo ha escogido por su dualidad para conseguir un juego de palabras. Eso sí, ya desde el principio, te presenta la historia como la más "extraordinaria, increíble o fuera de lo común" que hay y, además, la editorial lo remata con la faja promocional que añade y que reza: "La novela más original del año", como podéis comprobar en la imagen. Como digo, demasiada grandilocuencia y vanagloria para mi gusto.

Al leer El gran imaginador, me ha dado la sensación de que Muñoz Rengel quería escribir una especie de nuevo Quijote mezclado con La Odisea. Me parece muy bonito el hecho de querer hacer un homenaje a estas grandes obras de la literatura. De hecho, los guiños del tipo "la sin par Elisabeth" hacia "la sin par Dulcinea" me han sacado alguna que otra sonrisa. Pero hay que tener en cuenta que estas obras son muy grandes y la imitación no siempre es un buen camino porque pueden surgir algunos problemas.

Para empezar, está la barrera del tiempo y del lenguaje. No es lo mismo escribir con un estilo en la época en la que escribía así, que en otra. ¿Por qué? Porque como no es la manera de hablar del momento en el que se va a leer, puede dar lugar a la sobrexplicación*. Me explico: si ahora habláramos del whatsapp, no sería necesario decir que es una aplicación móvil, ya que todo el mundo lo entiende porque es algo de nuestra vida diaria. Sin embargo, si una persona dentro de 500 años escribiera una novela utilizando el estilo/lenguaje de hoy en día, igual sí explicaría qué es el whatsapp porque muy probablemente la gente no sabría qué es. Y eso es precisamente lo que ocurre en esta novela, en especial en toda la primera parte: todo se explica mucho. Y queda raro. Igual hubiera sido más interesante utilizar notas al pie como aclaración para el lector que integrar dichas explicaciones en el texto.

Y en cuanto al lenguaje, en El gran imaginador aprenderéis muchísimas palabras "nuevas"... si estáis dispuestos a no soltar un diccionario. Yo soy la primera que disfruto ampliando mi vocabulario (ya os hablé de esto en la reseña de El cerrajero del rey de María José Rubio). De hecho, tengo un cuaderno donde voy apuntando todas las que voy aprendiendo con su definición al lado. Pero una cosa es eso y otra esto:
Como aquel cuarto, por ejemplo, donde confinó todas aquellas palabras que por sí mismas tenían el prodigioso poder de sugerirle historias completas. Palabras definitivamente evocadoras. Palabras como tunicela o azumbre, como varapalo o barbilucio. Un cajón de sastre colmado de términos tan sonoros como quiróptero, destripaterrones, rapacejo o cotufa. Frión, fustán, gallipavo, astrolabio o malandrín. Retruécano, por supuesto. O calvatrueno, sin ir más lejos. Égloga, zahúrda, súcubo, sacapotras, propincua, sandio, neguijón, cabrahígo o gerifalte. Androide y clepsidra. Papahigo, paternostres, horcajadura o zahareña. Insulano, hijodalgo, hopo, jurisperito, desfacer y visorrey. Y también milesias, perlático, malquisto, fámulas, sirgo, zambra, dríada y pazpuerca; tirteafuera, baladro, redropelo o vestiglo; rozagante, émula, trastrigo, carcaños, jumentil y ojinegra. Colambre. Escuderil. Ostugo. Trastulo, Númidas, neblí o napeas. Claro que, por otra parte, ¿quién podría evitar dedicarle un cuento al repulsivo vestiglo o a las fascinantes napeas?
Lo siento, mi querido autor, pero no me puedes poner un párrafo en el que más del 40% de las palabras son desconocidas o poco conocidas por estar en desuso y ni siquiera facilitarme un glosario con sus definiciones. Me pierdes totalmente como lectora. Y además, me resultas horriblemente pedante. El uso de tanto palabro tiene que estar justificado y creo que en El gran imaginador muchas veces no lo está porque es innecesario. (Evidentemente, este es el caso más extremo del libro y lo que importa es la sonoridad de las palabras, pero aún así, con dos o tres frases bastaba, ¿no os parece? El resto es rizar el rizo.)

Y esto me lleva a otro problema: se nota que esta novela está muy documentada pero en toda la primera parte (insisto, todo este tema mejora según se avanza en la novela; se nota que el autor va adaptándose a la historia y al tiempo) parece como que la historia es una excusa para contarnos los acontecimientos que se sucedieron en ese momento. Y, sinceramente, al lector que lee esta novela no creo que le interese particularmente saber con todo detalle cómo terminaron sus días los uscoques. Es instructivo, pero toda esta saturación a base de datos, fechas, etc. te saca de la historia. Y, por favor, que no se me malentienda: el rigor histórico está muy bien (detrás de esta novela, como digo, hay un gran trabajo de investigación), pero tanto detalle satura la novela.

Y, una vez dicho todo esto, también me gustaría mencionar los aspectos positivos que he encontrado en El gran imaginador que han estado relacionados principalmente con la trama en sí.

Todo el episodio que vive Nikolaos Popoulos en Estambul con toda la dificultad administrativa para acceder al Palacio del Sultán Solimán el Magnífico (también conocido como el Mecenas de los Poetas) y el posterior ataque de los extraterrestres a la ciudad me ha parecido brillante. El primer pasaje me ha parecido una crítica muy interesante a todo el sistema administrativo que no facilita que los trámites se puedan llevar a cabo de manera sencilla y eficiente.

Por otro lado, el episodio de Elísabeth, la Condesa Sangrienta, uno de los orígenes del mito de Drácula, está muy bien llevado en El gran imaginador, aunque llega a ser muy cruento en algunos pasajes (demasiado para mi gusto). Tanto el lector como Popoulos reciben la información a la vez de lo que ocurre realmente en sus dominios.

*SPOILER* El giro narrativo en el que se descubre que Mixalis Phanerotis es realmente un amigo imaginario me pareció absolutamente genial. Yo ya lo venía sospechando, especialmente tras el episodio en Estambul, pero aún así fue un auténtico puntazo. *FIN DEL SPOILER*

En cuanto a la estructura, esta novela está dividida en cinco partes, con capítulos breves en general, aunque hay cierta variedad en la longitud. Tiene un narrador omnisciente en tercera persona en el que la voz del propio autor (o bien de un contador de historias anónimo) se cuela de cuando en cuando, dirigiéndose al lector y dando el efecto de que se nos está narrando la historia, como le está ocurriendo al mismísimo Cervantes:
Pero dado que aquí lo que de verdad nos interesa es narrar la vida de Nikolaos Populos, y no solo su existencia exterior sino también la interior, como hasta ahora venimos haciendo, de manera que cualquier eventual lector pueda hacerse una idea lo más fiel y exacta posible de cómo funcionaba su mente por dentro, acaso deberíamos hacer un esfuerzo añadido. Quizás, antes de pasar definitivamente a las proezas de su vida adulta y a los prodigios que la rodearon, deberíamos intentar representarnos los hechos que definieron su tiempo [...], no de cualquier  manera [...], sino como él mismo los habría ido reconstruyendo en el interior de su mente infinita.
En conclusión, El gran imaginador o la fabulosa historia del viajero de los cien nombres de Juan Jacinto Muñoz Rengel es una novela que cuenta con una trama original apoyada en una documentación muy exhaustiva. Sin embargo no ha terminado de cuajar por el modo de narrar debido a la abundancia de detalles innecesarios y de palabros en desuso que, dada la ausencia de notas al pie, obligan al lector a permanecer a un diccionario pegado, como lo haría Góngora a su nariz. La maquetación tampoco ha sido del todo perfecta debido al tamaño de la fuente. Pero ha sido una historia pintoresca. Curiosa de leer.

*Dícese de la explicación desmedida o en grandes cantidades (palabra inventada)
CURIOSIDAD:

Para leer el escolio (o nota del autor) que aparece al final de la novela necesitaréis de un espejo, ya que está redactado utilizando la escritura invertida inventada por Nikolaos Popoulos.

VALORACIÓN:

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¿Y vosotros?
¿Habéis leído esta novela? ¿Qué os ha parecido?
¿Os gusta ampliar vuestro vocabulario a través de la literatura?

miércoles, 21 de diciembre de 2016

RESEÑA: Ausländer de Paul Dowswell

24 imaginaciones
Ausländer de Paul Dowswell (Ediciones B)

SINOPSIS
Cuando sus padres mueren, Peter es enviado a un orfanato de Varsovia. Pero Peter es un Volksdeutscher: de sangre alemana. Gracias a sus cabellos rubios y sus ojos azules, es el perfecto prototipo de las Juventudes Hitlerianas. Su aspecto no pasa inadvertido, por lo que alguien importante querrá adoptarlo, y así es: lo adopta. El profesor Kaltenbach y su mujer están encantados de acoger a un ario tan estupendo en su hogar. Serán la envidia de los demás. Pero Peter no es exactamente el espécimen que creyeron. Empieza a formarse sus propias ideas: él no quiere ser un nazi, así que correrá un riesgo. El riesgo más peligroso que podía correr en el Berlín de 1943.

FICHA TÉCNICA:

Título: Ausländer
Título original: Ausländer
Autor: Paul Dowswell
Editorial: Ediciones B
Encuadernación: Tapa dura
Número de páginas: 320
ISBN: 978-84-666-4134-0
Precio: 15,50 €

! Para más información, pincha aquí.

RESEÑA:

La vida de un niño polaco en la Alemania nazi


Este libro llevaba unos 7 años en mi estantería, desde que Círculo de Lectores sacara una edición en 2009. En su momento me lo compraría porque me llamaría la atención, pero la lectura la fui retrasando, nunca parecía ser el momento y al final allí se quedó en la estantería. Lo había dado por imposible, añadiéndolo a mi lista de libros de intercambio pensando que quizás en otras manos podría ser leído, pero el otro día estaba limpiando y me detuve a mirar de nuevo la sinopsis y me dije: ¿por qué no? Y por fin me decidí a leerlo. Y debo decir que ha sido una muy buena elección.

Ausländer es un libro sobre el nazismo, pero con una perspectiva que me ha resultado nueva, después de ver y leer tantas historias protagonizadas por judíos y otras víctimas de este régimen atroz. En esta novela podremos contemplar el nazismo desde dentro, ver cómo influía en las vidas de la gente y cómo había muchísimas personas alemanas que estaban de acuerdo con él (y otras tantas que no lo estaban y eran castigadas por ello). Y nos adentraremos en esta historia gracias a Peter Bruck (o Piotr Bruck, que es su nombre real), un niño polaco de origen y rasgos alemanes que vivía en un orfanato desde que murieron sus padres y que ahora es recogido por los alemanes junto con otros niños para ser "recuperado" y ser llevado Alemania, donde se le busca una buena familia alemana que lo acoge: los Kaltenbach.
Piotr sintió que la rabia lo invadía. Él nunca se había considerado completamente «polaco» y sus padres siempre se sintieron como extranjeros en Polonia. Estos alemanes le daban miedo, con sus modales bruscos y sus ocasionales exhibiciones de aterradora violencia. Pero a lo mejor tenían razón al «recuperarlo». Ciertamente, era mejor que ser enviado a ese espantoso orfanato una vez más.
Los Kaltenbach tienen tres hijas, Elsbeth, Traudl y Charlotte, que a partir de ahora serán las hermanas de Peter. Aunque las dos últimas al principio parecen más abiertas a Peter y parecen congeniar mejor con él, Elsbeth, que parece una joven fría y distante, me ha dado un par de sorpresas a lo largo de la historia.
Elsbeth, la mayor, era la más parecida a su madre, delgada y de rasgos angulosos.
[...]
Traudl tenía trece años como él y medía unos quince centímetros menos que Piotr.
[...]
Charlotte, de ocho años y al parecer cohibida por todo el asunto, sonrió tímidamente pero no dijo nada. Las dos últimas se parecían a su padre: morenas y robustas, de bonito rostro redondeado y cutis liso y sonrosado.
Además de con los miembros de su familia, Peter hará dos amigos Segur y Anna, con los que compartirá correrías y participará en actividades prohibidas como escuchar la BBC, acudir al Café Lebensart, que era peligroso por estar frecuentado por los llamados chicos swing, o ir al sótano del Café Berta para bailar swing, música prohibida.

Gracias a Anna, Peter conocerá a Otto y Ula Reiter, sus padres: dos personas que están en contra del régimen nazi y tratan de aportar su granito de arena ayudando a aquellos que están siendo perseguidos.

Entre estos dos mundos con perspectivas opuestas, Peter se sentirá confundido en muchas ocasiones. Él quiere vivir mejor de lo que lo hacía en el orfanato y su sueño es ser piloto y esa nueva vida que se le ha ofrecido puede hacerle conseguir su meta. Sin embargo, no le gustan los métodos que últimamente siguen los alemanes ni la saña de los nazis con las personas que no cuadran con sus cánones. Si se había sentido extranjero en Polonia, al llegar a Alemania ese sentimiento persiste por dos motivos: no se encuentra completamente a gusto y algunos niños alemanes le harán sentir de menos, acusándolo de polaco. Es decir, su situación se volverá a la inversa, pero no dejará de sentirse un ausländer, un extranjero.
Contempló a Fräulein Spreckels tiritando en el andén, azotada por el frío viento otoñal procedente del Báltico. A sus espaldas se veía la sala de espera y en la puerta había un cartel donde ponía:
PROHIBIDA LA ENTRADA DE POLACOS, JUDÍOS Y PERROS.
«El humor de los alemanes es muy cruel», pensó, pero a partir de ahora sería uno de ellos y tendría que acostumbrarse.
Siempre se había sentido como un extraño en Polonia. Aunque había nacido allí y hablaba polaco como un nativo, tuvo que aguantar las burlas por parte de los matones del colegio, que lo llamaban «Adolfki». Todos aquellos cambios borrarían la sonrisa de sus estúpidas caras. Iría a Alemania para vivir una vida mejor y ellos quedarían atrapados en Polonia, esclavos de su propio país. Eso le levantó el ánimo, pese a que pensar cosas de esa índole siempre lo hacía sentir un poco culpable. 
En Ausländer, Pau Dowswell nos presenta una historia dura, pero apasionante. Es cierto que lo de los nazis está como muy trillado, pero ver el conflicto que le causa a un niño de 13 años tener que cambiar su manera de ver las cosas, de convertirse en un nazi por su bien y su rechazo moral hacia ello, me ha parecido muy interesante. Y la manera en la que trata el autor este tema me ha parecido muy acertada. Su pluma me ha parecido maravillosa, nada caricaturesca ni tremendista.

Además, esta novela está bien documentada, aunque incluye pequeñas inexactitudes que se ha tomado el autor como licencia para encajar los hechos en la historia y que nos explica al final del libro. Esta documentación proporciona descripciones y detalles que nos meten de lleno en la historia, dándonos una ambientación fantástica, como por ejemplo la descripción de los ataques aéreos a cargo de los DH.98 Mosquito británicos que bombardeaban Berlín o el detalle de las esvásticas en el árbol de Navidad de los Kaltenbach.
Los Kaltenbach estaban en la cama y las sirenas sólo sonaron cuando los bombarderos ya sobrevolaban la ciudad. Peter estaba profundamente dormido y al principio el ulular de las sirenas parecía formar parte de un extraño sueño. Entonces Herr Kaltenbach irrumpió en su habitación y lo despertó.
¡Date prisa, Peter! Vístete. Hace demasiado frío para salir en bata, pero me parece una hora extraña para realizar un simulacro.
En cuanto pronunció esas palabras, se oyó un silbido distante seguido de unas explosiones lo bastante fuertes para que vibraran los cristales de las ventanas. Charlotte se echó a llorar y su madre la hizo callar con un azote en la pierna.
Como punto negativo, debo decir que la portada no me termina de convencer. No sé muy bien qué es lo que no me gusta de ella exactamente, pero creo que ha sido la principal razón por la que no me terminaba de convencer a mí misma de leer esta novela. ¿Quizás esas letras tan brillantes?

Y algo que me ha entorpecido un poco la lectura han sido las palabras que se incluyen en alemán a lo largo de la historia. Entiendo que son para darle más realismo, pero hay ocasiones en las que estas palabras en alemán están traducidas en la misma narración –y no en una nota al pie– y da la sensación de que te están diciendo lo mismo dos veces (bueno, de hecho, lo hacen, solo que en dos idiomas diferentes), y hay otras en las que no indican la traducción y eso dificulta la lectura si no tienes un diccionario a mano, ya puedes no entender bien a qué se refieren. Como digo, esto se podía haber solucionado con algo tan sencillo como una nota al pie.

En cualquier caso, sin duda, Ausländer ha sido una lectura apasionante que, aunque se me ha resistido y ha quedado algo emborronada por la portada, os animo a todos a que leáis. Además, el estilo de Paul Dowswell me ha gustado. No descarto leer algo más suyo en un futuro.

Cuando pienso que estuve a punto de librarme de esta novela sin haberle dado una oportunidad, me da tan tanta pena todos esos libros que se van quedando en la estantería cogiendo polvo... Así que me he propuesto intercalar al menos uno de estos libros entre las lecturas más recientes que he ido adquiriendo porque ¿quién sabe qué sorpresas más me aguardan en mis estanterías?

VALORACIÓN:

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¿Y vosotros?
¿Habéis leído esta novela? ¿Qué os ha parecido?
¿Tenéis algún libro que lleve mucho tiempo en vuestra estantería y con el que no os terminéis de animar?

lunes, 19 de diciembre de 2016

Lectura quincenal Diciembre 2016

10 imaginaciones
¡Hola, devoimeros!

Hoy vengo con la lectura quincenal del mes (un nombre un tanto contradictorio, pero ya sabéis que es así por tradición). En este caso os traigo uno de los misteriosos relatos que aparecen en uno de los últimos libros que he leído. Está incluido en...

Carcelero de almas

María del Carmen Llopis Fieldman


Carcelero de almas de Carmen Llopis (Autopublicado)
Capítulo 20

[...]

Una vez más, Marc se encontraba en un rincón del salón de la casa rural donde se hospedaba la preciosa joven de negros cabellos y mirada perdida.
Era su décima estancia en esta casa, a la que solía ir para descansar y disfrutar del paisaje que tanto le inspiraba.
Volvió a encontrársela allí, siempre aislada, como formando parte del decorado, sin que nadie hiciera ninguna referencia a ella, pero teniendo constancia de su presencia.
Siempre vestía de riguroso negro, lo que resaltaba aún más su esbelta figura. Siempre se sentaba en la misma butaca de madera, sosteniendo cuatro rosas mustias y mirando impaciente por la ventana, como si esperara la llegada de alguien.
No había visto a nadie acercarse o conversar con ella, lo cual era extraño en una mujer tan atractiva. Sus grandes y profundos ojos negros, junto a su dulce sonrisa, lo habían cautivado desde la primera vez que la vio.
Contaban los rumores que en su noche de bodas su marido desapareció y que desde entonces iba todos los días para sentarse en la misma butaca, anhelando ansioso el retorno de su amado, con el único consuelo de las rosas que sostenía en las manos.

[...]

Mientras acababa el último trago de su café matutino, Marc echó una ojeada a la prensa local. Una noticia llamó su atención: Un escabroso accidente se ha cobrado la vida de un joven músico.
¡Buenos días! ¿Cómo está nuestro pintor favorito? le dijo el camarero.
Muy bien, gracias. ¿Sabes algo sobre el accidente anunciado en el periódico? preguntó.
Pobre chico, parecía tan simpático...
No insistió en ello y aprovechó para informarse:
¿Qué sabes sobre aquella joven? ¿Conoces su nombre?
Te refieres a Cristine le contestó el camarero.
¡Bonito nombre! exclamó y se levantó excitado.
Te será imposible hablar con ella le advirtió al ver que intentaba acercarse.
Yo no..., pero ¿por qué lo dices?
Venga, no disimules, la chica es guapísima, pero yo en tu lugar intentaría olvidarla.
Marc ignoró la advertencia y se acercó a ella.
Hola, Cristine, ¿verdad? dijo tímidamente.
Entonces un angelical rostro se volvió hacia él y una cálida voz le contestó:
Sí, ¿quién eres?
Soy Marc, un huésped habitual de esta casa... contestó aún hipnotizado por la deslumbrante belleza de sus ojos.
Ya lo sabía. Te estaba esperando. Has tardado mucho en acercarte.
Le sorprendió el hecho de que lo conociera, pero por su fama no le dio importancia.
Pasaron algunos días y entre Cristine y él se establecieron unos lazos que iba más allá de una amistad. Cada día se sentía más irresistiblemente atraído por ella, por lo que despedirse le iba a suponer un gran esfuerzo.
Había pagado la cuenta del hospedaje y habían bajado sus maletas a recepción, quería disponer del resto del día para estar con Cristine.
Oscurecía y disfrutaban de una maravillosa puesta de sol cerca de un lago próximo. Se habían intercambiado números de teléfono y direcciones. Además, habían planeado reencontrarse allí el próximo año; Marc creyó que nunca podría olvidar ese día.
La luz del crepúsculo acrecentaba la brillantez de sus cabellos y Cristine estaba más guapa que nunca. En esos días había experimentado un sorprendente cambio, se había hecho más sociable y había dejado de frecuentar su antigua butaca de la casa rural. Parecía otra persona.
Hacía calor y la visión del lago invitaba a refrescarse. Cristine se quitó la ropa y se adentró en sus aguas. Lo miró sonriendo y él la siguió...
Un año después...
Una joven de mirada perdida estaba sentada en la butaca de madera del salón de una casa rural, sosteniendo en sus manos cinco rosas mustias.
Un joven huésped preguntó al camarero sobre la misteriosa mujer de negro mientras leía en la prensa la noticia sobre la extraña muerte de un conocido pintor.
El camarero, mientras comentaba «ha sido una verdadera lástima...», apuntó el nombre de Marc en una lista que sacó del cajón. [...]

¿Qué os ha parecido?
¿Os parece un relato de misterio bien conseguido?

sábado, 17 de diciembre de 2016

CRÍTICA TEATRAL: Cómo amar al ministro de cultura

12 imaginaciones


Texto: Enrique Olmos

Dirección: Chiqui Carabante

Argumento:

Cuando, acuciados por las deudas, tres artistas sin éxito deciden secuestrar a un político de segunda para conseguir algo de dinero no saben que su chapucero plan podría cambiar, de una vez por todas, la nefasta política cultural del gobierno español.

Cómo amar al ministro de cultura es el tercer montaje de la compañía El Hangar después de sus éxitos Pedro y el capitán y De noche justo antes de los bosques y en su producción ha participado Nueve Norte.

Maldita dignidad

Tras ver hace unos meses a la compañía El Hangar con Pedro y el capitán en el Teatro Lara, me entró curiosidad por ver su nuevo montaje: Cómo amar al ministro de cultura. Prometía ser una comedia o sátira interesante dados los tiempos que corren. Ya se sabe, mejor reír que llorar.

Con una breve introducción por parte de Ministro del Cultura (Chete Guzmán) se nos presenta a los tres culturetas que se van a comer a bocados la capital. Tenemos a un licenciado en filología y aspirante a escritor (Antonio Aguilar), a una licenciada en arte dramático que quiere convertirse en una gran actriz (Mónica Mayén) y a un licenciado en Bellas Artes (Luis Miguel Molina Rincón).

Los primeros minutos de Cómo amar al ministro de cultura son brillantes, con una reflexión sobre cómo estos aritstas (o culturetas hipsters) vienen a la capital a hacer contactos porque en los tiempos que corren solo se consigue trabajo si, según sus palabras, conoces a alguien que conoce a alguien. Una vez pateada la ciudad, acudido a todas las conferencias o presentaciones posibles, provocado "encuentros casuales" con personas relevantes del gremio correspondiente y enviado su obra a los concursos más prestigiosos, nuestros tres aspirantes (siempre con una actitud positiva frente a los rechazos) se sientan a esperar. Muy conseguido ese silencio únicamente interrumpido por el golpeteo de un zapato a modo de metrónomo que nos indica el paso del tiempo.

También es digna de mención la escena en la que asistimos a un episodio de sexo telefónico en el que nuestro licenciado en filología (Antonio Aguilar) bate con hartazgo unos huevos para conseguir cierto efecto de sonido mientras excita a un cliente que le escucha al otro lado de la línea.

Pero sin duda, lo mejor del texto (y de la obra) es ese monólogo de Mónica Mayén en la que nos explica cómo se le presentó la oportunidad de su vida con un papel para una obra importante. Para conseguirlo, solo necesitaba hacer una cosa: chupársela al director. Ella se lo piensa. Nos cuenta que, con otra actriz, la obra ha sido un éxito y va por la tercera temporada. Pero ella en ese momento tuvo dignidad, "una dignidad que no echa para atrás el alcohol ni los antidepresivos. Maldita dignidad". Es un momento que te encoje en el asiento y que salva el resto de la obra. Sobrecogedor. Brillante. Un gran trabajo por parte de Mayén.

En cuanto al resto del elenco, hubo otro detalle que me gustaría destacar. Chete Guzmán en su papel de ministro me preocupó seriamente con las cuatro caídas estrepitosas que se autoprovoca a lo largo de la función mientras padece una cogorza monumental. El actor consigue un efecto de borrachera bastante creíble (aunque algo exagerado), pero al mismo tiempo te hace temer por su seguridad con esos aspavientos y tanta caída, manteniéndote lleno de angustia en tu butaca. Después de un inicio ácido y crítico muy buen conseguido, en este episodio se recurre al humor más básico de forma recurrente y cansina. Creo que no era necesario ridiculizar a nadie para lanzar una crítica.

Todo el plan de secuestrar al cuñado del licenciado en Bellas Artes (Luis Miguel Molina Rincón) para conseguir dinero, que deriva en el secuestro del Ministro de Cultura ni más ni menos, da lugar a una situación histriónica y disparatada con Guzmán borracho respondiendo a Mayén como si fuera la presidenta del congreso y cayéndose sin parar. No sé... Resultó raro. Innecesario.

La escenografía es apañada y low cost. El propio Guzmán maneja las iluminación. Hay un sofá multifunción que, además de hacer de sofá, se convierte en un taxi y en el coche al añadirle una silla, un volante y una dirección ingeniosa por parte de Chiqui Carabante. Una prueba de que con poca cosa e imaginación no hace falta más.

En conclusión, Cómo amar al ministro de cultura es una comedia negra crítica con una buena premisa y un comienzo brillante que, sin embargo, se va desmadrando hasta dar lugar a un episodio surrealista e histriónico que te hace temer por la seguridad del actor que interpreta al ministro con tanta caída y tanto bamboleo. Sin mencionar nombres, incluye referencias que a todos nos hacen entender a qué ministro y a qué políticas se están refiriendo. Con una intención muy clara, podría haber sido mucho más. Es curiosa de ver, pero poco más.

Valoración:

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¿Dónde y cuándo se representa Cómo amar al ministro de cultura?

Esta función se representa en el Teatro Nuev9 Norte de Madrid. Sábados a las 20h.

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jueves, 15 de diciembre de 2016

Adoptando a... Laura Gallego García

34 imaginaciones
¡Hola, devoimeros!

Laura Gallego Hace unas semanas, Carla Bataller Estruch lanzó la iniciativa "ADOPTA UNA AUTORA" que consiste en tratar de acercar un escritor o una escritora a otros lectores. Tras ver las bases de esta iniciativo, rápidamente me vino un nombre a la cabeza: Laura Gallego García

Ella es una autora que conocí con 11 o 12 años con el primer libro de su famosa trilogía Memorias de Idhún: La Resistencia. De hecho, gracias a ella empecé a compartir mi opinión sobre los libros que leía en los Foros de Laura Gallego, que os recomiendo por ser un espacio con muy buen ambiente (fue un año después de estar allí cuando abrí este blog). A lo largo de los años, he ido creciendo con sus libros. De hecho, es la autora de la que más títulos tengo en casa (hasta la fecha, tengo 19). Por lo tanto, dado que conozco un poquito su obra después de todo este tiempo, me hace mucha ilusión deciros que participo en esta iniciativa ¡adoptando a Laura Gallego!

A partir de enero de 2017 y a lo largo de los meses siguientes podréis ir encontrando reseñas o alguna entrada informativa sobre esta autora para acercaros un poquito más a su obra. 

Edito (10/01/2017): Pinchando aquí podéis ver la ficha oficial de la autora donde se irán subiendo todas las entradas que vaya publicando sobre ella. Aún así, a continuación os dejo un ÍNDICE también:

Reseñas


Otras entradas

Próximamente...

Podéis ver más información acerca de la iniciativa "Adopta una autora" en el blog conjunto que se ha inaugurado hoy. 

¿Y vosotros?
¿Habéis leído algún libro de Laura Gallego?
Si es así, ¿cuál es vuestra novela favorita? ¿Y la que menos os ha gustado?

martes, 13 de diciembre de 2016

RESEÑA: Rapsodia Gourmet de Muriel Barbery

26 imaginaciones

SINOPSIS
En el corazón de París, Pierre Arthens, el crítico de gastronomía más célebre del mundo, está a punto de morir. Admirado por algunos y odiado por muchos, Monsieur Arthens lleva años decidiendo el destino de los chefs más prestigiosos, destruyendo y construyendo reputaciones a su antojo. Ahora, en sus últimas horas de vida, su pensamiento se posa sobre algo mucho más sencillo: busca desesperadamente un sabor único, el sabor que un día le hizo feliz. Empieza así un viaje en el que Monsieur Arthens se pasea por los entresijos de su memoria gustativa, se sumerge en los paraísos de la infancia y rememora todo tipo de delicias culinarias. Junto a la voz del propio Arthens escuchamos la de aquellos que han vivido junto a él: familiares, vecinos, amantes, protegidos… e incluso su gato.

FICHA TÉCNICA:

Título: Rapsodia Gourmet
Título original: Une gourmandise
Autora: Muriel Barbery
Editorial: Planeta | Booket
Encuadernación: Libro de bolsillo | Rústica sin solapas
Número de páginas: 188
ISBN: 978-84-322-5117-7
Precio: 6,95 € (Otros formatos: Rústica con solapas: 15,00 €, EPUB: 6,99 €)

! Para más información, pincha aquí.

RESEÑA:

Una degustación a base de palabras

Después de maravillarme con La elegancia del erizo, no tardé un segundo en buscar otras obras de Muriel Barbery porque su pluma me había cautivado. Encontré otros dos títulos: este y La vida de los elfos. Dado que Rapsodia Gourmet (originalmente traducida por la editorial Zendrera Zariquiey como Una golosina) era anterior al otro, decidí seguir el orden y decantarme por este título primero.

Rapsodia Gourmet es el primer libro que escribió Barbery, con el cual ganó el Premio Meilleur Livre de Littérature Gourmande en el año de su publicación en Francia. En esta novela nos encontramos también en la calle Grenelle y, en esta ocasión, asistimos a los últimos dos días de vida del crítico más célebre del mundo, Pierre Arthens, personaje del que también oímos hablar en La elegancia del erizo. Se trata de una persona déspota y pagada de sí misma que, aunque es admirada (y temida), apenas tiene el afecto de nadie, aunque eso tampoco le quita el sueño. Su única pasión es la comida, pero no a modo de glotonería, sino como alcance de la perfección. A las puertas de la muerte, este crítico no consigue recordar un sabor  y este hecho lo tortura, por lo que trata desesperadamente de encontrarlo entre sus recuerdos.
He podrido y descompuesto a esos tres seres salidos de las entrañas de mi mujer, presentes que le ofrecía con indiferencia a cambio de su abnegación de esposa decorativa terribles presentes, si lo pienso hoy, pues ¿qué son los hijos sino monstruosas excrecencias de nosotros mismos, patéticos sustitutos de nuestros deseos no realizados? No son dignos de interés para quien, como yo, ya tiene con qué gozar en la vida, más que cuando se marchan por fin y se convierten en otra cosa aparte de nuestros hijos. No los quiero, no los he querido nunca, y ello no me produce remordimiento alguno.
Lo primero que me gustaría decir es que este libro se puede leer independientemente de La elegancia del erizo. Aunque nos encontramos en el mismo marco y ambas novelas comparten personajes, se trata de historias diferentes y no es necesario leer un libro para entender el otro.

Este libro está narrado en capítulos cortos, en los que se alterna el recuerdo de algún sabor por parte de Arthens con alguna reflexión acerca del crítico por parte de las personas que han convido con él o que le han conocido de cerca, como su mujer, sus hijos, su amante, la propia Renée (la portera), su ama de llaves o su gato Rick (la cual me ha resultado especialmente curiosa y ha sido de las que más he disfrutado).
Me llamo Rick. Mi amo tiene cierta propensión a atribuir nombres de cine a sus animales domésticos, pero que conste que su favorito soy yo. Sí, sí. sí.
[...]
¿Por qué Rick?, se preguntarán ustedes. Yo mismo me habré hecho esa pregunta un sinfín de veces, pero como no tengo palabras para formularla, fue letra muerta hasta una noche de diciembre, hace diez años, en que una señorita pelirroja que venía a casa del Amo a tomar el té le preguntó de dónde me venía el nombre, acariciándome suavemente el cuello [...]. El Amo respondió: «Viene del personaje de Rick en Casablanca, un hombre que sabe renunciar a una mujer porque prefiere ser libre.» Me di perfecta cuenta de que ella se puso rígida. Pero también me gustó esa aura de seductor viril con la que me gratificaba el Amo con su respuesta insolente.
Me ha resultado curioso encontrar entre estas dos novelas una similitud en la forma de narrar. Por una lado tenemos a las personas que opinan sobre nuestro protagonista, que, como se puede apreciar en el fragmento anterior, pueden dirigirse al lector, como si nos estuvieran contando a nosotros directamente lo que opinan (como ocurría a veces con Renée en La elegancia del erizo). Y por otro lado tenemos a Arthens. En cierta manera también nos habla, pero sus divagaciones me han recordado más al estilo del diario de Paloma; su manera de comunicarse está más distanciada del lector.

Rapsodia Gourmet es un libro que nos evoca sabores y nos hace degustar exquisiteces únicamente con la lectura. Sin embargo, una vez que has leído unas cuantas remembranzas, las partes dedicadas a Arthens empiezan a dejarte ir y la historia no te engancha tanto como al principio. Uno de los elementos que te hace seguir con la lectura son los testimonios de los allegados del crítico. Cada uno, con su voz propia, te atrapa en las pocas páginas que tiene reservadas (estos capítulos son más breves que los dedicados al protagonista) y hay algunos sumamente originales, como este fragmento a cargo de Violette, el ama de llaves:
El segundo motivo de que aprecie tanto al señor es un poco difícil de decir... ¡porque se tira pedos en la cama! La primera vez que lo oí, no entendí de lo que se trataba, por decirlo de alguna manera... Y luego pasó otra vez, eran las siete de la mañana, el ruido venía del pasillo del saloncito donde el señor dormía a veces cuando volvía tarde por la noche, fue como un estallido, un pum, pero muy fuerte, ¡nunca había oído nada igual! Entonces comprendí lo que era, ¡y me entró una risa, qué risa, madre, qué risa! Estaba doblada en dos de la risa, tanto que me dolía la tripa [...]. Como decía mi abuela, un hombre que se tira pedos en la cama es un hombre al que le gusta la vida. Y, no sé: eso hizo que lo viera como más cercano...
Por supuesto, el estilo de Muriel Barbery está presente en esta novela y es el segundo elemento (y no por ello menos importante) que salva esta novela de terminar como una lectura inacabada. La forma de escribir de esta autora es magnifica, deliciosa, nunca mejor dicho. Nos hace evocar sabores y texturas con un gusto exquisito.

En conclusión, Rapsodia Gourmet queda bastante lejos de la perfección de La elegancia del erizo en cuanto a historia, ya que no terminé de sentir empatía por el crítico y el libro podría haberse escrito quizás con alguna página menos. Sin embargo, si deseas reencontrarte con la narración de la autora (que era mi caso) lo disfrutarás porque creo que es una de las mejores plumas que nos podemos encontrar en la actualidad.

VALORACIÓN:

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¿Y vosotros?
¿Habéis leído esta novela? ¿Qué os ha parecido?
¿Qué parte os ha gustado más: la de Arthens o la de los otros personajes?

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