viernes, 1 de mayo de 2015

Blog cerrado hasta nuevo aviso

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Por motivos personales, Devoim permanecerá cerrado hasta que pueda retomar la rutina de nuevo. Tengo muchas entradas pendientes, pero ahora mismo no tengo tiempo para actualizar ni para estar pendiente, por lo que dejo el blog en stand-by probablemente hasta octubre, a ver si con el aniversario de esta casita cogemos carrerilla de nuevo, que está siendo un año un poco complicadillo...

¡Hasta la vuelta!


PD: Aún así, si queréis contactar conmigo para la zona de intercambio o para cualquier otra cosa, no dudéis en dejar una entrada en este comentario o en mandarme un mail a imaginacion-literatura@hotmail.com. Aunque no actualice el blog en estos meses, me pasaré de vez en cuando para echarle un ojo :-)

miércoles, 8 de abril de 2015

¿Ser imaginario realmente es no ser real? [RESEÑA]

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Memorias de un amigo imaginario

Matthew Dicks


SINOPSIS
Max solo tiene 8 años y no es como los demás niños. Él vive para adentro y cuanto menos le molesten, mucho mejor. No le gustan los cambios, las sorpresas, los ruidos, que lo toquen y que le hagan hablar por hablar. Si alguien le preguntara cuándo es más feliz, seguro que diría que jugando con sus legos planeando batallas en tre ejércitos enemigos. Max no tiene amigos, porque nadie lo entiende y todos, hasta los profesores y sus propios padres, quieren que sea de otra manera. Solo me tiene a mí, que soy su amigo desde hace cinco años. Ahora sé que Max corre peligro y solo yo lo puedo ayudar. El problema es que Max es el único que puede verme y oír. Tengo mucho miedo por él, pero sobre todo por mí. Los padres de Max dicen que soy un"amigo imaginario". Espero que a estas alturas tengas claro que no soy imaginario.

FICHA TÉCNICA:

Título: Memorias de un amigo imaginario
Título original: Memoirs of an Imaginary Friend
Autor: Matthew Dicks
Editorial: Nube de tinta
Encuadernación: Tapa blanda con solapa
Número de páginas: 428
ISBN: 978-84-155-9400-0
Precio: 16,95 € (Otros formatos - Bolsillo: 9,95 € / EPUB: 10,99 €)

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RESEÑA:

Hace ya dos años y medio leí esta reseña en el blog Arte Literario. Había leído otras del mismo libro que también lo ponían muy bien, pero esta fue especial porque lo comparó a Mi hermana vive en la repisa de la chimenea, un libro que por esos entonces acababa de terminar. Contenía una historia que me apasionó y, como sabréis si lleváis algún tiempo por aquí, le tengo especial cariño. Por tanto, esa comparación fue la que realmente me dio ganas de leer este libro.

Memorias de un amigo imaginario fue uno de los dos primeros libros que publicó el sello Nube de Tinta, junto con Bajo la misma estrella. A ambas publicaciones las pusieron por las nubes por lo que en cuanto pude me hice con ambas novelas. Cometí el error de empezar con Bajo la misma estrella, libro que me decepcionó probablemente por las altas expectativas que tenía puestas en él. Bien es cierto que el argumento tenía potencial, pero el estilo del autor no me convenció. Y puede que con esta afirmación muchos lectores se sientan indignados, pero es mi opinión. Sin embargo, la película, libre del estilo prosaico, me gustó más, aunque suene inusual.

Es por ese motivo por el que he tardado tanto en atreverme con este libro. Desde el principio supe que, por el argumento, sería más probable que me gustara más que el otro y, por eso lo dejé para el final, pero cada vez que me animaba a a cogerlo, no podía evitar pensar. ¿Y si me decepciona también? De modo que han tenido que pasar dos años y pico para decidirme por fin. Pero debo decir que finalmente ha merecido la pena.
Os voy a contar lo que sé:
Me llamo Budo.
Hace cinco años que estoy en el mundo.
Fue Max quien me puso ese nombre.
Max es el único ser humano que puede verme.
Los padres de Max dicen que soy un «amigo imaginario».
Me gusta mucho la maestra de Max, la señorita Gosk.
No me gusta la otra maestra de Max, la señorita Patterson
No soy imaginario.
La novela está contada en primera persona por Budo, el amigo imaginario de Max. Durante todo el primer tercio de la novela, Budo nos cuenta cómo es su día a día con Max. Nos habla de sus padres y de su vida en casa, del colegio, de Tommy Swinden y las cacas de propina, de la maestra de Max, la señorita Gosk, que es de esas maestras que a uno le llegan al corazón, de la maestra de apoyo, la señorita Patterson, que a Budo no le da buena espina... Pero Budo no sólo nos cuenta lo que hace con Max durante el día, sino lo que él experimenta por las noches cuando Max duerme: sus visitas a la gasolinera donde observa a Sally, Dee y Pauley o sus visitas al hospital infantil donde se encuentra con muchos amigos imaginarios.

Con frases cortas y sencillas, pero entrañables, repeticiones propias de un niño y con más de una reflexión, Matthew Dicks nos adentra rápidamente en el mundo de Budo y Max.
Ya lo sabía: la señorita Patterson es una mujer ordenada y bien organizada.
No es de fiar.
En el segundo tercio del libro se plantea el conflicto: el secuestro de Max por parte de la señorita Patterson. Budo -y con él, los lectores- es el único que sabe que ha sido la maestra la que se ha llevado a Max, pero como es un amigo imaginario, no puede decírselo a nadie, ya que solo le ven Max y los otros amigos imaginarios.

En este punto es donde empezamos a ver el conflicto del protagonista: Budo tiene miedo a desaparecer. Y esto es lo que abre cierta trama filosófica en la novela, ya que el tema de la muerte aparece bailoteando en muchas páginas. Todo el debate interno que tiene Budo sobre si debe ayudar a su amigo o no por las consecuencias que tendrá para su existencia es, desde mi punto de vista, la parte más rica de la novela. Como ya dejé entrever en Mi hermana vive en la repisa de la chimenea, me resulta muy interesante cómo se tratan estos temas "adultos" desde el punto de vista de un niño. A pesar de que los argumentos o las expresiones sean más sencillas, este tipo de temas me resultan más solemnes aún.
Por un lado, me gustaría [...] dejar que pasen unos días, un mes o hasta un año, porque seguro que al final Max se acaba acostumbrando a esta nueva habitación [...] Quisiera convencerme de que Max va a estar contento aquí, porque eso quiere decir que yo voy a seguir existiendo para siempre.
Pero por otro lado, siento que debería salvar a Max ahora mismo, antes de que sea demasiado tarde. [...] Porque Max solo me tiene a mí, y mi deber es hacer algo cuanto antes.
No sé qué parte de Max puedo permitirme perder para salvarme a mí mismo.
Pero Budo, convertido en prácticamente un detective, descubre el plan secreto de la malvada maestra y comprende que tiene que salvar a Max. Porque sus padres están tristes. Porque Max les necesita. Porque es su deber. Y, con esa determinación, y la ayuda de algún que otro amigo imaginario, Budo se pone manos a la obra en el último tercio del libro.
-[...] Max no se parece a ninguna otra persona del mundo. Los niños se burlan de él porque es diferente. Su madre quiere convertirlo en un niño distinto y su padre lo trata como si no fuera como es. Incluso los maestros lo tratan de un modo especial, y no siempre muy bien. [...] Nadie trata a Max como si fuera un niño normal, pero todo el mundo quiere que sea normal, nadie quiere que sea como es. Y, pese a todo, Max se levanta de la cama cada mañana para ir al colegio y al parque, e incluso a la parada del autocar.
-¿Y eso es ser valiente? [...]
-¡Supervaliente! [...] Para salir de casa cada día y ser tú mismo cuando a nadie le gusta como eres hay que ser supervaliente. Yo nunca podría ser tan valiente como Max.
Para concluir, simplemente me gustaría reiterar que Memorias de un amigo imaginario es una historia apasionante, enternecedora, llena de sentimiento, de culpa, de generosidad, de reflexiones... Es uno de los pocos libros que he leído muy lentamente porque quería saborear hasta la última palabra. Solo me queda agradecer al sello que nos haya traído esta joyita y recomendar a todos los que estéis leyendo esto que, si no lo habéis leído aún, le hagáis un huequito en vuestra lista a este título porque realmente lo merece.


PUNTUACIÓN DEL MAESTRO LIBRERO Y SU APRENDIZ:

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¿Y vosotros? 
¿Habéis leído esta novela? ¿Qué os ha parecido?
¿Tenéis alguna teoría sobre el epílogo final?

domingo, 15 de marzo de 2015

Fantoches... y a mucha honra [CRÍTICA TEATRAL]

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Fantochines

Tomás Borrás y Conrado del Campo

Dirección de escena: Tomás Muñoz
Dirección musical: José Antonio Montaño

Argumento:

Se trata de una ópera de cámara en un acto con textos de Tomás Borrás y música de Conrado del Campo. Compuesta para ocho instrumentistas y tres cantantes, nos traslada a la Venecia del siglo XVIII donde un titiritero cuenta con sus fantoches las aventuras de un muchacho al que han prometido una herencia si se casa.

Según la RAE, "fantoche" tiene 4 acepciones: persona grotesca y desdeñable; sujeto neciamente presumido; persona vestida o maquillada de forma estrafalaria; y muñeco grotesco frecuentemente movido por medio de hilos. Y en esta función nos encontramos con cada una de estas acepciones.

En Fantochines aparecen tres marionetas movidas por hilos: Doneta, Lindísimo y Doña Tía. Por otro lado, tenemos tres actores vestidos y maquillados de forma estrafalaria. Dos de ellos dan vida a los personajes de las marionetas -Sonia de Munck a Doneta y Borja Quizá a Lindísimo-, mientras que el tercero -Fabio Barrutia- hace las veces de titiritero cuando aparece en carne y hueso y fuera de escena le presta la voz a Doña Tía.

El nombre de Líndisimo lo dice todo: es presumido hasta decir basta, por lo que es fantoche en todos los sentidos.

Como personas grotescas y desdeñables, tendríamos a las tres marionetas en distinos momentos de la ópera. Primero Lindísimo urde un engaño para no casarse con Doneta, después Doña Tía y Doneta siguen a Lindísimo para engañarle y que se case con Doneta sin saberlo para que Doneta pueda recibir una herencia.

De modo que sí, el nombre tiene sentido, pero el autor no decidió llamar a su Ópera de cámara Fantoches, sino Fantochines. Y la explicación está clara. Es cierto que en español, los diminutivos se usan para expresar que algo o alguien es pequeño, lo cual es cierto en esta obra: las marionetas son pequeñas, el escenario habilitado para la actuación es pequeño, la orquesta de cámara están apretujados  a la izquierda del escenario en un espacio bastante reducido... Pero los diminutivos también denotan afecto o cariño. Y es que en una hora los espectadores se enamoran de esos diminutos fantoches.

Bien es cierto que una ópera es distinta a una obra de teatro, pero ésta que aquí os presento tiene una teatralidad que pocas veces he visto en lugares más grandes, de más renombre. Desde la introducción a la obra que nos hace el titiritero hasta los últimos minutos, pasando por todas las pullas que se hacen Lindísimo y Doneta, estos tres actores sacan a uno más de una sonrisa. Incluso consiguen que tome cariño al personaje de una soprano (por muy raro que pueda parecer, como norma general, la voz de soprano no suele ser plato de mi devoción por el registro tan agudo que tiene; prefiero los registros medios o graves).

La puesta en escena de esta obra es simple y llanamente una obra maestra. Es cierto que he dicho que la obra se desarrolla en un espacio pequeño (el salón de actos de la fundación Juan March no es que sea precisamente inmenso). Eso sí, cada milímetro está aprovechado. El retablo donde tiene lugar la acción ocupa todo es espacio central del escenario. Decorado en perspectiva, consigue que la interacción entre humanos y títeres no resulte tan estridente al ojo humano por la diferencia de tamaño. A la izquierda se encuentra la orquesta de cámara, con la que llega a interaccionar Doneta en su primer solo. Por último, el lado derecho es el territorio del titiritero, donde suele situarse, aunque también se pasea por el retablo. Toda la puesta en escena consigue dividir espacios, pero a la vez mezclarlos para que sean uno.

Los tres cantantes son maravillosos y, como ya he dicho, dan vida a personajes entrañables. Pero si tuviera que decidirme por uno, sería por Lindísimo. Es un personaje presuntuoso, presumido, narcisista... adjetivos que conseguirían que cualquier persona resultara insoportable. Pero Lindísimo is different; tiene que ser así. Y el cantante sabe como darle aún más humor con sus gestos, llevando las riendas de la comicidad de la obra.

Realmente es una pena que este proyecto (co-producción del teatro de la Zarzuela y la Fundación Juan March) haya estado apenas tres días en cartel para todos los públicos porque es una verdadera joyita, tanto actoral como musicalmente. Muchos montajes grandes deberían aprender de ella y dejar de lado la presuntuosidad. Porque ya se sabe, muchas veces, menos es más. Y un Fantochín vale más que un Fantoche.


La puntuación del teatrómetro:

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¿Dónde y cuándo se ha representado Fantochines?

Funciones para escolares: 10, 12 y 16 de marzo de 2015, a las 11:00 horas
Funciones para el público en general: 11 (19:30 horas), 13 (19:00 horas), 14 (19:00 horas) y 15 (12:00 horas) de marzo de 2015
Ambos tipos de funciones se han representado en el salón de actos de la Fundación Juan March.

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domingo, 1 de marzo de 2015

Cosas que SÓLO nosotros entendemos. ¡Y es cierto!

3 imaginaciones
¡Buenos días, tardes, noches (dependiendo de la hora del día a la que leáis esto) a tod@s!

Ya ha empezado marzo y, aunque sigo liadísima con cosas varias, al leer el artículo que os voy a dejar por aquí para que lo leáis con una sonrisa de bobos plantada en la cara (como ha hecho una servidora), he dicho: ¡venga, que algún día hay que dar el pistoletazo de salida! De modo que aquí estoy.


Y hoy os traigo una recopilación de 24 cosas que solo los amantes de los libros entendemos. Y son tan verdad todas... ¿Quién de nosotros no tiene una pila de libros aún por leer y cuando entra en una librería le dan ganas de llevarse otros tantos? ¿Quién no ha leído alguna vez mientras va caminando? ¿Sí o sí?

Pues eso... que aquí os dejo el link para que os deleitéis con esas cositas tan nuestras.

¿Qué opináis?
¿Os sentís identificados?


PD: Y edito para añadir esto porque, como sabéis, tanto con los números redondos como con los capicúa no me puedo resistir. Vamos por el visitante 25.000, ¡qué ilusión! ¡Muchás gracias a todos! :-) :-)


jueves, 1 de enero de 2015

¡Bienvenidos al 2015!

2 imaginaciones
Los días pasan que ni te enteras. Sé que es un cliché decirlo, pero es así. 

Hace tres meses puse el blog en pausa y se han pasado más rápido de lo que me imaginaba. Y así con el resto del año. Eso sí, espero que este descanso me haya servido para cargar las pilas y poder seguir con el blog de forma asidua. Quizás no publique muchísimas entradas mensuales, pero sí que me gustaría ser una presencia constante en este huequito pequeño de la blogosfera. Así que digamos que ese es mi propósito para este año.

¿Y el vuestro?


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